Carta a Alberto Jarabo: “Trans-pa-ren-cia, señor Jarabo”

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WIFI BALEARES – FIBWI

Señor Alberto Jarabo Vicente, secretario general de Podemos Illes Balears:

El tránsito de un año a otro, a través de los fastos y las fiestas navideñas, período en el cual solamente los mensajes institucionales del Rey de España o del presidente de turno de nuestra comunidad autónoma provocan algún interés mediático, en esta ocasión se ha visto amenizado por el impagable espectáculo tragicómico, por no decir directamente dramático, proporcionado por las rencillas internas de su propio partido.

¡Qué singular similitud entre las dos acepciones que en este devenir podemos atribuir a la palabra ‘partido’! ‘Partido’ como grupo diferenciado de personas con una misma ideología que se unen para ejercer el gobierno de una comunidad y, por otro, ‘partido’ como grupo humano roto, dividido y enfrentado. Podemos, el partido partido. Suena a chiste, pero no lo es.

En la sangrante y fratricida crisis que en estos momentos está desguazando la credibilidad social de Podemos, ¿quién está en posesión de la verdad?, ¿quién miente y quién es fedatario de la realidad?, ¿quién respeta los principios democráticos de libertad, igualdad y fraternidad y quien, por el contrario, utiliza métodos dictatoriales para imponer su criterio sobre el del resto de compañeros? En resumen, ¿a quién debemos creer? y ¿quién es de fiar?

Por un lado, ¿son fiables los militantes críticos con la actual dirección del partido: los abajofirmantes del Manifiesto de Sineu, los de ‘El Podem que Volem’, Xelo Huertas, Montse Seijas y Daniel Bachiller, Maria del Carmen Azpelicueta…? O, por otro, ¿debemos dar crédito de veracidad a la dirección que detentan Alberto Jarabo, Laura Camargo y el secretario de Organización, Alejandro López, con la inestimable compañía de Carlos Saura, Marta Maicas, Aligi Molina y todos los altos cargos institucionales que cómodamente están saboreando los privilegios del poder institucional?

¿Quién tiene la razón y quién miente? ¿O todos tienen parte de la razón y todos mienten?

En este combate de auténtico boxeo lleno de marrullerías y patadas en el bajovientre, parecen ir venciendo, por ahora, el numeroso grupo de los militantes críticos. Quizás porque son los únicos que han sido capaces de exponer, a través de los medios de comunicación, elementos informativos que alimentan sus tesis y abonan a la ciudadanía a creer en sus planteamientos. Grabaciones de conversaciones llenas de amenazas, presiones, descalificaciones personales y expresiones que en boca de cualquier otro grupo político estarían ahora ya en la fiscalía. También diálogos a través de las redes sociales internas y oficiales del propio Podemos que dejan en muy mal lugar a los que mandan en el partido morado, con expresiones llenas de odios personales y menosprecios. Y, finalmente, sanciones basadas en simples palabras y ningún hecho sustanciado, con las cuales se decapita políticamente no al que violenta el orden interno, sino al que simplemente opina y pregunta. Sí, así es: a los que hacen algo tan democrático como opinar y preguntar.

Señor Jarabo. Va usted a remolque, a la deriva, despertándose cada día con una nueva entrega de este culebrón que le ha dejado al pie de los caballos, desprestigiado, sin ninguna credibilidad y colgando de un débil hilo que pende solamente de la mano de la dirección nacional de su partido. Más en concreto, de la mano de su amigo del alma –hasta que deje de serlo– Pablo Iglesias. Si tiene usted razón en alguna de sus actuaciones conminatorias contra la señoras Huertas y Seijas o el señor Bachiller, no ha sido capaz de explicársela a nadie. Si sus compañeros del Comité de Garantías, un órgano interno del partido directamente controlado por usted, se sobrepasaron con la señora Azpelicueta, usted no ha sido capaz de desligarse de esta execrable actuación. En todo este berenjenal, usted sale siempre en el centro de toda la polémica, como responsable máximo de todo lo que pasa.

Los medios de comunicación de esta nuestra comunidad que no dependemos de los intereses políticos y presupuestarios de ningún gobierno autónomo solamente tenemos un recurso para conseguir la atención de los ciudadanos: la credibilidad. Y la credibilidad la tenemos que luchar cada día con la pluralidad. Abrir la puerta de nuestros periódicos, medios digitales, estudio de radio y de televisión a todo el mundo es nuestra única justificación. Debemos, tenemos y queremos ser la tribuna, el foro y la plaza pública donde todos puedan hablar, debatir y expresarse con y en libertad.

Y usted, señor Jarabo, aún siendo un profesional de la comunicación audiovisual, ha fallado en esta tragicomedia podemita en uno de los mantas con el que tanto su partido como el resto del pacto al que da apoyo se han vanagloriado en falso: la transparencia.

Oscurantismo, medias verdades, auténticas falsedades y rotundas mentiras han tachonado el camino hacia la nada que ha emprendido todo el partido Podemos Illes Balears de su mano.

Escondido detrás de Laura Camargo y de su fidelísimo Carlos Saura, está ocultándose. Se esconde. Espera acuclillado que escampe la tormenta. Y rechaza una y otra vez la posibilidad de encarar con valentía los foros públicos de comunicación para defender y argumentar sobre sus actuaciones.

Sin ánimo de darle ninguna lección –ya es usted mayorcito para saber lo que le conviene–, si nos permitimos desde esta tribuna recomendarle transparencia. Se lo desglosamos en sílabas por si no lo ha entendido: trans-pa-ren-cia. No sea cobarde, señor Jarabo: dé la cara, hable, polemice en la plaza pública, defienda sus argumentos, racionalice sus razones, expóngase al juicio de la opinión pública y confíe en la sentencia de la ciudadanía.

Señor Alberto Jarabo, sea usted fiel a su propio partido. Sea fiel a los que le votaron y le creyeron. Sea transparente.

2 Comentarios

  1. Se le ve el plumero a Stalin Jarabo. Ha conseguido cargarse a Podem Illes Balears. Felicidades Jarabo, lo has conseguido!

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