WIFI BALEARES – FIBWI

Señores y señoras consellers del Govern de les Illes Balears:

Cuando ya estamos a punto de cumplir dos años desde las últimas elecciones autonómicas, aquellas en las que todos ustedes fueron ascendidos al cargo que ahora disfrutan por obra y gracia del pacto firmado entre su presidenta, Francina Armengol, y su amigo-enemigo Alberto Jarabo, afrontamos ahora la senda definitiva que nos inducirá a concluir si ha valido la pena tenerles a ustedes de consellers o si seguimos como estábamos, sino peor.

Ahora, en el momento de hacer balance, de pasar cuentas y de valorar los logros o fracasos cosechados hasta el momento, nos hacemos una simple pregunta: ¿estamos mejor que hace dos años?

¿Estamos mejor en educación, hemos rebajado los índices de abandono prematuro de los estudios por parte de nuestros jóvenes alumnos, hemos eliminado los barracones escolares, hemos acabado con la masificación en las aulas, nuestros hijos e hijas aprenden idiomas extranjeros con solvencia y eficacia?

Y en sanidad, ¿hemos acabado con las listas de espera quirúrgicas, hemos compensado a nuestros jubilados por el copago farmacológico, hemos eliminado la masificación en las urgencias hospitalarias, atendemos como se merecen a los niños y niñas con enfermedades raras?

Asimismo, ¿los servicios sociales autonómicos han acabado con las colas del hambre en los centros caritativos, han desaparecido los indigentes de todas las edades que pasan las noches al raso en nuestras modernas y europeas ciudades, los jubilados sin familia disponen todos ellos de plazas en las residencias para la tercera edad?

A todas estas preguntas solamente podemos adjuntarles una misma y repetitiva respuesta: no.

No ha mejorado ni la calidad de la enseñanza pública, ni tampoco la de la sanidad pública ni la de los servicios sociales públicos. Es decir, los que dependen de ustedes, señores consellers.

Seguro que enseguida se aprestaran a alegar que en solo dos años no se pueden solucionar todos los problemas. De acuerdo en eso. Pero lo que sí exigimos los ciudadanos es que se ofrezcan ya desde el primer momento de la gestión institucional señales inequívocas de que el político de turno ha entendido cuales deben ser sus prioridades y se apreste sin demora y con fruición a solventarlas. Y la enseñanza, la sanidad y los servicios sociales son las prioridades en las que ustedes deben centrar sus esfuerzos. Y la enseñanza, la sanidad y los servicios sociales, permítanos utilizar una expresión popular, están hechos unos zorros.

¿Para qué hemos llegado a acumular un inmenso déficit público de 9.000 millones de euros si no hemos sido capaces de invertir este dinero en conseguir, de una maldita vez, que ningún niño o niña de nuestra comunidad considere más útil para su futuro vital dejar el colegio por el espejismo momentáneo de ganar unos cientos de euros ejerciendo temporalmente de camarero en cualquier bar de zona turística? Y ya mejor nos evitamos el bochorno de recordar a nuestros conciudadanos que sobreviven gracias a la labor caritativa de entidades cívicas y religiosas o la vergüenza de los miles de ancianos y ancianas abandonados en sus inhóspitos domicilios sin posibilidad de pasar sus últimos días en las aún insuficientes residencias de la tercera edad mientras gastamos fortunas en sueldos de políticos, centenares de asesores, coches oficiales, jardines de Marivent, televisiones públicas sin audiencia y otras pamemas de similar enjundia.

Señores y señoras consellers: a ustedes les colocaron dónde están no para que se autofeliciten cada noche ante el espejo de sus casas momentos antes de acostarse por, simplemente, haber toreado a un parlamentario de la oposición en la sesión semanal de la cámara balear o por haber mantenido la enésima reunión con alguien al que han pasaportado fuera de su despacho con promesas que saben nunca cumplirán.

No, señores consellers y concelleres: ustedes tienen que solucionar nuestros problemas y, por ahora, seguimos teniendo los mismos que ya padecíamos antes de que se subieran a su coche oficial. Para seguir igual que como estábamos, sinceramente, no les necesitamos.

Ha llegado el momento de dejar de perder el tiempo. Ha llegado el momento de solucionar problemas. Ha llegado el momento en el que la ciudadanía, y los medios de comunicación plurales en el ejercicio de su deber constitucional, deben exigir a sus políticos que hagan lo que deben hacer. Han pasado dos años. Quedan solo otros dos. Es el momento de reclamar soluciones a nuestros problemas. Es el momento de hacer aquello por lo que cada uno de nosotros está donde está.

Señores consellers y concelleres del Govern balear: hagan su trabajo. Justifiquen su sueldo. Y si no son capaces de hacerlo, váyanse.

DEJA UNA RESPUESTA