La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Palma ha condenado a una pareja a dejar su piso de alquiler en Palma y “restituirlo en la posesión” a su propietaria ya que tenían un perro, a pesar de que en el contrato de alquiler se establecía de manera explícita que no se autorizaba “ninguna clase de animales”.

Asimismo, la condena establece que si no abandonan la vivienda se procederá a su lanzamiento –desahucio– mediante una comisión judicial. Si ese día, advierten, se encontrasen en el inmueble “cosas que no sean objeto de título se considerarán bienes abandonados”.

La Audiencia ha desestimado así el recurso interpuesto por la pareja contra la sentencia de septiembre de 2017, la cual ha confirmado en todos sus extremos de manera definitiva.

Asimismo, condenan al apelante al pago de las costas y acuerda la pérdida del depósito constituido para recurrir.

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