Carta a los políticos de las Illes Balears / Ustedes pastelean con el descuento del 75% mientras nosotros seguimos pagándolo

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Señores políticos de las Illes Balears:

El deseado y por ahora no conseguido descuento del 75% sobre el precio de los billetes de los viajes entre nuestra comunidad y la Península que en el futuro deseamos disfrutar todos los residentes de las Illes Balears se está convirtiendo en un auténtico escarnio por parte de ustedes con respecto a la ciudadanía que les ha votado y también paga cada mes religiosamente sus suculentos salarios.

Más allá de la obviedad de que la realidad geográfica encarece toda nuestra vida, lo cierto es que las Illes Balears están en una clara situación de desventaja con respecto a otras comunidades insulares europeas. Ya no solo frente a las Islas Canarias, consideradas por la propia Unión Europea al mismo nivel que las comunidades caribeñas de Francia, sino también con islas más cercanas, como Córcega, Cerdeña, Sicilia o Creta.

Eso significa, ni más ni menos, que los políticos canarios, corsos, sardos, sicilianos y cretenses son más espabilados, o más inteligentes, o están más preocupados por el bienestar de sus votantes que ustedes, señores políticos de las Illes Balears.

Lamentable espectáculo es constatar que los que ahora nos gobiernan desde la capital del reino especulan con el descuento del 75% para favorecer su particular estrategia partidista tendente a conquistar los votos imprescindibles para aprobar los Presupuestos Generales del Estado de este año 2018 del solitario diputado del único partido autóctono canario y, también, de los congresistas del Partido Nacionalista Vasco, tan repudiados por los centralistas españoles cuando no necesitan sus apoyos y tan deseados en estos momentos de minoría parlamentaria.
Pero también es extremadamente lamentable que los que ahora ocupan el Consolat de Mar se llenen la boca día sí y día también reclamando el susodicho descuento cuando, mientras sus conmilitones se apoltronaban en La Moncloa y los ministerios madrileños, no vimos en ningún momento que el 75% estuviera próximo a ser aplicado.

La realidad es que nuestros políticos, los que nos gobiernan ahora y los que nos han gobernado en etapas anteriores, ligados a los intereses de sus respectivas formaciones estatales, siempre han navegado en las procelosas aguas que suponen cobrar aquí los sueldos inherentes a sus cargos públicos pero obedecer las indicaciones de allá, de los que realmente les colocan en las respectivas listas electorales.

No hemos visto nunca, en los 35 años de democracia constitucional, que ningún político balear se haya levantado frente a sus jefes de Madrid, o haya votado en contra de alguna medida trascendente, o haya dimitido de cargo alguno para sobreponer los intereses propios de los ciudadanos insulares de las Illes Balears en el momento en que estos se confrontaban a los intereses estatales de sus partidos respectivos.

No lo hemos visto nunca de ninguno de ustedes, señores políticos de les Illes Balears. De ninguno.

Y es que poco puede exigir el político socialista o popular que, cuando han gobernado en España ya sea el PSOE o el PP, no aplicaron este deseado descuento. Y poco puede exigir el político que gobierna en coalición con el partido que cuando pudo aplicar el descuento no lo aplicó.

Ni unos ni otros han conseguido nunca lo que han prometido. Ni unos ni otros han priorizado los intereses de sus votantes frente a las imposiciones de sus jefes. Ni unos ni otros pueden ahora arremeter contra los oponentes esgrimiendo ninguna realidad anterior que les otorgue preeminencia en la defensa de los intereses de la ciudadanía balear frente al resto de partidos.

Eso sí: mientras ustedes, señores políticos de les Illes Balears, interpretan el sainete de hacer creer a los votantes que reclaman el descuento del 75% en el precio de los trayectos entre nuestra comunidad y la Península, la realidad es que los ciudadanos seguimos pagando los billetes a precios exagerados e injustos.

Esa es nuestra dolorosa y auténtica realidad: mientras ustedes pastelean, nosotros pagamos.

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