El Bisbat de Mallorca ha comunicado esta mañana que el párroco investigado por delitos sexuales a menores, Antoni Cano, ha abandonado la diócesis, decisión motivada por la “tolerancia cero” que tiene la institución ante los abusos a menores.

Cano se dedicó, durante años, a violar y abusar sexualmente de niños cuando era párroco de Selva y, posteriormente, en otros municipios de Mallorca. Cano ha pedido la secularización “del ejercicio público y privado del ministerio, cuestión que le ha sido concedida por la Doctrina de la Fe”.

A pesar de que Cano salió impune de la acusación de violación a una adolescente al considerar la Audiencia que no había pruebas suficientes para su imputación, la Iglesia le ha considerado culpable de abusos a menores.

El Bisbat de Mallorca ha manifestado  su “proximidad a las víctimas” y pide “un perdón sincero”.

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