O muy inútil o muy mentirosa

Carta a Rosa Estarás

Señora Rosa Estarás Ferragut, eurodiputada en el Parlamento Europeo:

“Yo no lo sé. Yo no estaba”.

Con estas palabras ha pasado usted a los anales de la historia contemporánea de Baleares. Las pronunció, sin caerse de la silla, en la vista desarrollada en la Audiencia Provincial de Palma por uno de tantos casos judiciales abiertos tras la etapa en la que usted detentaba orgullosa el cargo de vicepresidenta del Govern.

Era vicepresidenta del Govern pero no sabe lo que pasaba o no estaba cuando pasaba. Entonces, ¿qué hacía usted allí? ¿Cobraba su opíparo sueldo y no sabía? ¿Se paseaba cómodamente sentada en el asiento de atrás de su coche oficial y no estaba? Sin entrar en valorar sus capacidades, al menos a nosotros no nos tome por tontos.

Señora Estarás:

Ahora que hemos conocido que sus compañeros del Partido Popular se retuercen en sus propias decisiones pasadas y la vuelven a presentar a usted en un lugar de privilegio en las listas al Parlamento Europeo para las elecciones del próximo 26 de mayo, es el momento en el que los que vivimos aquellos tiempos pasados debemos recordar y deben conocer los que padezcan lagunas en su memoria cuál fue su verdadero recorrido y como se escabulló de toda responsabilidad en el momento en el cual las personas que se consideran a sí mismas dignas afrontan con responsabilidad aquello que les corresponde tras beneficiarse de los privilegios de los cargos públicos.

Según diversas investigaciones judiciales y consecuentes sesiones en los tribunales, en el momento en el que usted era la vicepresidenta del Govern de les Illes Balears se perpetraron desde esta institución hechos contrarios a la legalidad. Sentencias posteriores han confirmado algunos de estos extremos y han desmentido otros. Sin embargo, aquello que nos produce auténtico estupor es haberla oído a usted, en repetidas y reiteradas ocasiones, desmarcarse de todo. Y lo repetimos por si usted esta vez tampoco se ha enterado o no se ha querido enterar: desmarcarse de absolutamente todo.

Debemos concluir que, por tanto, o usted nos miente o usted es inútil.

Es obvio que, si usted era vicepresidenta del Govern y en su Govern pasaban las cosas que algunos dicen que pasaban y que las sentencias han confirmado, usted debería conocerlas. Si no las conocía, es usted una inútil. Es usted una inútil ya que en su Govern –repetimos: en su Govern– pasaban cosas de las que usted, desde la cúspide del ejecutivo, ni sabía ni veía ni intuía ni se enteraba de que estaban pasando. Si eso es así, ¿en qué mundo de yupi estaba usted?, ¿qué hacía?, ¿trabajaba o se paseaba? Eso es ser una absoluta inútil.

Item más. Si usted conoció en mayor o menor medida lo que ocurría y no lo denunció, es una cómplice. Y si ocurrió eso –conoció y calló–, y después en los juicios ha escurrido el bulto, es usted una absoluta y denodada mentirosa.

O inútil o mentirosa. Una de dos. Si lo sabía y no hizo nada, es una inútil. Y si lo sabía, tras escucharla en los juicios, es una mentirosa.

Señora Estarás:

O inútil o mentirosa. Puede usted elegir el adjetivo que más le plazca. La ciudadanía, sea usted una cosa o la otra (o las dos), ya la ha valorado y juzgado. A sus compañeros del PP les puede usted engañar otra vez, pero a la ciudadanía de ninguna de las maneras.

Y ante todo eso, no nos extraña que el Partido Popular, presentando en sus listas electorales a personas como usted, cada vez vaya perdiendo más y más fuerza.

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