Trabajen ustedes para todos nosotros

mini carta

Señores políticos que ocuparán durante los próximos cuatro años los cargos institucionales que gobernarán nuestra sociedad:

Están ustedes donde están gracias a nosotros, los ciudadanos que les hemos votado. No se engañen, no han llegado ahí solamente por sus hipotéticos méritos personales ni los que puedan atesorar sus respecticos grupos políticos. Esta, efectivamente, ha sido una circunstancia importante. Pero no determinante, no la única. Lo que de verdad ha inclinado la balanza hacia la inmensa responsabilidad que tienen ahora de dirigirnos a todos nosotros o a la de estar simplemente acurrucados en la oposición durante otro largo período de tiempo o, también incluso, a que se hayan quedado radicalmente fuera de los ámbitos del poder ha sido una simple y humilde papeleta: el voto.

Ahora, desde ya mismo, una nueva oportunidad se abre ante todos ustedes y, lo que es mucho más importante, ante nosotros. Una nueva oportunidad para solucionar nuestros problemas colectivos.

Desde la realidad incuestionable de que las opciones ganadoras lo han sido por presentar a los ciudadanos propuestas de futuro que han recaudado mayor número de votos que las derrotadas, cierto es también que nadie es depositario de toda la verdad absoluta. Ganar unas elecciones no significa apropiarse de una patente de corso para imponer al resto de los partidos y, por extensión, a toda la ciudadanía aquello que para los triunfadores se asemeja a los decimonónicos dogmas de fe.

Las grandes soluciones, las que perviven y se asientan, las que enraízan en la sociedad, las que se convierten en costumbre y vivimos años después de adoptarlas con normalidad y general aceptación son aquellas que se adoptan, planifican y ejecutan con el máximo consenso. La unanimidad es excepcional, pero la sincronía debe ser habitual.

Deberemos, pues, sincronizar nuestra forma de entender la vida, de asumir los restos sociales colectivos y de apostar a través de la proximidad por soluciones verdaderas. Quizás la sociedad y ustedes, los políticos, no podamos confluir en el cien por cien de todos los ámbitos de la gobernanza, pero al menos tenemos que intentarlo. Y más ustedes que nos van a gobernar.

No será posible construir un futuro mejor para las Illes Balears si antes no hemos conseguido conjuntamente adecuar nuestros distintos puntos de vista en relación a cómo deben ser la enseñanza de calidad y la educación en valores humanos de nuestros hijos, el turismo como principal fuente de ingresos y redistribución de la riqueza, las nuevas tecnologías como sectores emergentes de desarrollo y prosperidad, la sanidad, la seguridad pública y el cumplimiento estricto de todas las leyes que aseguran una sana convivencia, la gestión del medio ambiente antes de que se despeñe en los desequilibrios destructivos que lo amenazan, los transportes y la conectividad sostenibles, la falta galopante de hogares provocada por años de estulticia de las instituciones responsables paralizando la regeneración del parque de viviendas… y mil cosas más que provocarían que esta lista se hiciera eterna.

Y no es eterna la legislatura. Cuatro años hay por delante. Mucho tiempo y, también, poco. Si dejamos pasar las horas, los días, las semanas y los meses enrocados en inutilidades demagógicas, los problemas no se solucionarán ni solos ni por ciencia infusa.

Tampoco les pedimos que se conviertan ustedes en hermanitas de la caridad ni en pastorcillos del Niño Jesús. La política, pese a todos los esfuerzos que reclamamos los ciudadanos, no es un jardín lleno de flores ni un prado con ovejitas pastando. La necesidad de imponerse al adversario y, a veces, a los propios compañeros de partido para después colgarse en solitario las medallas de los éxitos es una característica inseparable del ejercicio de la actividad pública. Sin embargo, por enésima vez, les reclamamos altura de miras y anteponer el bien general al egoísmo particular.

Señores políticos que nos van a gobernar desde todas las instituciones, ya sea manejando los resortes del poder o desde la oposición:

Una vez más, desde este artículo editorial ‘Carta a…’ del Grup 4 de Comunicació Multimèdia, conscientes de nuestra responsabilidad ante la sociedad de la que formamos parte como plataforma mediática, comunicativa y periodística, les emplazamos a gobernar en beneficio de todos, absolutamente todos los ciudadanos de las Illes Balears. El sectarismo y la división de la ciudadanía que alguien pueda tener la tentación de hacer entre “estos que son de los nuestros” y “estos otros que no nos han votado” nos precipitará irremediablemente en el fracaso colectivo.

En conclusión y por todo ello, gobiernen con equidad y solvencia, con rectitud y justicia, sin apriorismos ni discriminaciones. Gobiernen para el pueblo y por el pueblo. Los ciudadanos se lo merecen y ustedes se lo deben.

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