La cabeza está para pensar, no para embestir

Carta a políticos

Una vez el ciclo post electoral ha finiquitado, se han constituido las instituciones, han asumido los cargos sus nuevas responsabilidades, se han completado los organigramas de la administración y, en teoría, comienza el nuevo período de gestión es ya el momento para establecer las prioridades que ustedes, señores políticos, deben ejecutar.

En esta eterna pasada campaña electoral encadenada que hemos padecido se han puesto sobre las mesas de debate y a exposición pública un intenso y extenso ramillete de carencias que padece la ciudadanía de nuestra comunidad y que solamente una acertada y fecunda intervención de ustedes, señores políticos, pueden solventar.

Aunque parezca mentira, todos ustedes, señores políticos, están de acuerdo en que el turismo debe ser una fuente de beneficios para absolutamente toda la sociedad balear, no solo para los egoístas de siempre, y también hay que erradicar los excesos negativos que provocan algunos visitantes perniciosos.

Coinciden, asimismo, todos ustedes en que las instituciones y la administración deben ser un aliado de, en particular, los emprendedores, los empresarios y las empresas y, en general, de toda la ciudadanía. Hay que desbloquear el marasmo burocrático, hay que aligerar el papeleo, hay que dotar de instrumentos modernos de gestión a los funcionarios, hay que eliminar trámites fosilizantes, hay que cortar de raíz las duplicidades y, en definitiva, hay que servir al que paga: al ciudadano.

También, aunque parezca mentira, ustedes coinciden, señores políticos, en que no existe futuro alguno para una sociedad que soporta el índice más elevado de Europa de abandono escolar prematuro y es la comunidad con peores ratios de conocimientos de sus estudiantes en las materias básicas de la enseñanza.

Y podríamos extendernos en esta lista de coincidencias: depuración de aguas residuales; viviendas caras por encima de las posibilidades económicas de las familias, los jóvenes y las clases populares; abandono progresivo del sector primario para importar todos los productos agroalimentarios de fuera de las islas; bajísima capacitación técnica de los trabajadores; desconocimiento generalizado en una comunidad turística de los idiomas extranjeros; permanencia en los estratos más inferiores de la sociedad de amplias capas de la población que es incapaz de ascender por sí misma en la pirámide social… y un largo etcétera.

Seguro que muchos de los lectores –y ustedes mismos, señores políticos– añadirían en este apartado muchas otras coincidencias que les acercan los unos a los otros a la hora de marcar los retos a los que nos debemos enfrentar desde ahora y de forma colectiva para conquistar un mejor futuro.

Para solucionar estos problemas, afortunadamente, también contamos con la general coincidencia de todos, tanto los ciudadanos como de ustedes, señores políticos. Quizás algunos detalles imposibilitarán la unanimidad. Pero serán elementos nimios, estamos seguros.

Es el momento, pues, de utilizar la cabeza para lo que nos debería servir de verdad: para pensar, reflexionar, meditar, buscar coincidencias, rastrear puntos de encuentro y, por encima de todo, encontrar soluciones factibles, generales y eficientes. De nada nos sirve que un gobierno plantee hoy una hoja de ruta y el siguiente cambie radicalmente el rumbo. Eso ya lo hemos vivido y hemos visto que no ha servido para nada. Es más, incluso ha retrasado mucho más el sacarnos del embrollo en el que nos arrastramos desde hace décadas.

Tienen ustedes, señores políticos, una nueva oportunidad. Quizás nosotros somos demasiado pacatos y creemos que es posible que aprendan de los errores anteriores y ahora –en esta nueva legislatura estatal, autonómica, insular y municipal– sean capaces de hacer aquello que desde siempre deberían haber hecho y no hicieron en el pasado. Quizás seamos demasiado optimistas o, para que no decirlo, inocentones. Quizás.

La verdad es que solamente con la confluencia podemos todos juntos progresar y mejorar. Ya llevamos demasiados años despeñándonos en los escalafones de la renta per cápita, del retroceso en nuestra calidad de vida, reculando en la educación y en la competitividad empresarial. Es el momento, pues, de todos juntos, buscando puntos de encuentro, sin descanso, sin arbitrariedades, sin sectarismo y con sentido de estado de solucionar nuestros problemas y mejorar nuestra vida actual y, también, la futura.

Utilicen por todo ello la cabeza para pensar y no para embestirse, señores políticos. Son ustedes la referencia social, no un grupo de cabestros enloquecidos a la búsqueda de una frase brillante, pero hueca y sin sentido. Su misión, su objetivo es que nosotros, los ciudadanos, vivamos mejor. No que lo hagan solo ustedes.

Tienen ahora, en estos primeros cien días de legislatura y durante toda la canícula estival, tiempo suficiente para prepararse, planificar, tender puentes, buscar conexiones y, después, en septiembre, emprender con toda la fuerza posible el recorrido de la senda de las soluciones. No la senda de los cabestros, sino la senda de utilizar la cabeza para pensar, no para embestir.

Nosotros, desde esta tribunal de la ‘Carta a…’ de Canal4Diario.com, el artículo editorial que refleja el pensar y el sentir de Grup 4 de Comunicació Multimèdia, también aprovecharemos estos cien próximos días para no importunarles por un tiempo con nuestros mensajes. Aprovéchenlo. Deseamos que ustedes, como nosotros, utilicen estos días para rearmarse de ímpetus y fuerzas con las que afrontar la nueva etapa con más energía y claridad de conceptos que nunca. Así lo deseamos y así se lo transmitimos.

Por todo ello, buen verano y nos reencontramos en septiembre.

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