Cuando tu sueldo no te da para una piscina olímpica

La imaginación del ser humano en ocasiones es sorprendente. Así lo demuestra este vídeo, en el que aparece una señora nadando atada por una cuerda que la sujeta con firmeza. De esta manera, logra hacer el mismo ejercicio físico que cualquier otra persona que nade grandes distancias.

Un claro ejemplo de deporte ‘lowcost’: asequible a todo aquel que disponga de algo de imaginación. Si ella puede hacer deporte con tan poco, tú también puedes ¡Las excusas no valen!

 

 

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