Santanyí indignado por no recibir nada de las ayudas por la quiebra de Thomas Cook

La quiebra de la multinacional Thomas Cook ha supuesto un gran perjuicio para el sector turístico de las Illes Balears, y por lo tanto, también lo ha sido para Santanyí, con una planta hotelera de más de 22.000 plazas.

En Cala d’Or, principal núcleo turístico del municipio, el operador británico ha dejado un agujero en facturas pendientes de aproximadamente 4 millones de euros. Por eso, desde el Ajuntament de Santanyí, se considera indignante que no se destine ni un euro de los 8 millones que el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio dará en les Illes Balears para ayudar a paliar los efectos de la quiebra de Thomas Cook.

En el marco de la World Travel Market se anunciaron estos 8 millones de euros para realizar 10 proyectos en las Balears, 8 de ellos en Mallorca. La inversión irá destinada a proyectos, que en algún momento habían presentado los ayuntamientos o las asociaciones hoteleras, y según el Govern están dirigidos a mejorar zonas turísticas, consolidar la diversificación y mejorar los destinos, especialmente las zonas maduras. Pero en ningún momento se ha tenido en cuenta al municipio de Santanyí ni se ha consultado si había algún proyecto pendiente de ejecutar.

La alcaldesa de Santanyí, Maria Pons, considera un gran agravio para los ciudadanos y hoteleros del municipio, la elección de los proyectos que se harán con el dinero que se enviará desde Madrid: “La planta hotelera de Santanyí supera las 22.000 plazas, y en Cala d’Or Thomas Cook ha dejado sin pagar muchas facturas a nuestros hoteleros. Por eso, consideramos una vergüenza que el Govern no haya pensado ni por un segundo en nuestro municipio. Con todo el respeto por el resto de zonas afectadas, pero estamos entre los que más hemos sufrido la quiebra de Thomas Cook, y ni a nosotros ni a la Asociación Hotelera de Cala d’Or se nos ha consultado nada ni se nos ha pedido opinión. Por eso, exigimos saber qué criterio se ha seguido para la distribución del dinero y la elección de proyectos a salir adelante”.

Maria Pons también ha explicado que la Assamblea de Batles y Batleses de Mallorca ya trasladó la necesidad de que los municipios tuvieran más presencia en la composición de la Comisión de Impulso del Turismo Sostenible, a quien corresponde proponer los proyectos que se tienen que ejecutar con el recaudado con el impuesto turístico. Y en este caso se tendría que haber consensuado con los municipios, y no ser una elección arbitraria del Govern.

Según ha explicado el regidor Turismo de Santanyí, Rafael Batle, “la explicación de cómo se han escogido los proyectos a ejecutar es una vergüenza, porque son acciones que tenían que financiar los mismos ayuntamientos y que por la falta de dobleros no se han salido adelante, o que no se aceptaron de la bolsa de plazas turísticas. Por lo tanto la elección ha estado totalmente discriminatoria y a voluntad de los dirigentes políticos del Govern”.

Hay que recordar que hasta dos veces, el Ajuntament de Santanyí, ha presentado en el Govern un proyecto para hacer una potabilizadora de agua al municipio para resolver el problema de la calidad del agua.

Los dos proyectos se presentaron entre los que se podrían hacer con el dinero recaudado con el impuesto turístico, pero fueron rechazados. Además, este año, los ayuntamientos del Migjorn, Campos, Ses Salines y Santanyí, presentaron un proyecto para conectar con un carril bici los tres municipios, y también se rechazaron.

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