¿Estamos haciendo los deberes los pequeños y medianos empresarios?

opinión Nicolás Emery con logo

Es la sangrante realidad que durante el confinamiento ordenado durante el estado de alarma los empresarios han visto paralizados sus ingresos y diferidos, en algunos casos congelados, sus costes fijos de funcionamiento. A los trabajadores por cuenta ajena se les han suspendido sus contratos laborales, contribuyendo el Estado al pago de sus salarios a través del mecanismo de los expedientes de regulación temporal del empleo – ERTE-.

Lejos de cumplirse los objetivos del gobierno con sus medidas paliativas, a día de hoy quedan todavía muchos trabajadores sin cobrar lo debido y además, el Gobierno español parece haber optado por la fórmula más “facilona” para dar solución a los problemas financieros de las empresas para afrontar los pagos: QUE SE ENDEUDEN. Para ello ha decidido avalar a través del Instituto de Crédito Oficial en un alto porcentaje los préstamos que los empresarios soliciten, amén de la situación generada por el Covid-19, a las entidades crédito. Pero se ha dejado en manos de los criterios y las condiciones de los bancos la distribución del ese dinero avalado por el ICO, lo que implica que esa pretendida liquidez no estará al alcance real de todas las empresas, dado que con esta medida los negocios nuevos o jóvenes que no estuvieron de alta o facturaron lo suficiente durante 2019 no podrán, en la mayoría de los casos, financiarse de igual modo que una empresa veterana.

Como profesional de la asesoría legal y financiera a empresas suelo advertir a las mismas que únicamente deberían financiar aquellas tensiones de tesorería futuras, paliando la falta de tesorería pasada mediante otras medidas o mecanismos jurídicos al alcance, como, por ejemplo, a través de la refinanciación de la deuda con los acreedores. Soy de la opinión que la estrategia de endeudamiento, como factor multiplicador (apalancamiento financiero) debe servir de estímulo para crecimiento empresarial con la implantación nuevos procesos de innovación en la gestión y de los procesos de producción de la empresa. La utilización de la estrategia de endeudamiento como factor de crecimiento de la empresa, la mantendrá en el mercado, supondrá la creación de empleo sostenible.  Considero que es la estrategia de sostenibilidad empresarial óptima dentro de un intervalo de proporcionalidad respecto a la inversión realizada por el titular de la empresa: SOSTENIBILIDAD DEL EMPLEO A TRAVES DEL ENDEUDAMIENTO.

Para muchas empresas, el endeudamiento sirve de apoyo para mejorar la rentabilidad financiera del propietario de la inversión empresarial.  Pero entiendo que no debería utilizarse el endeudamiento como solución a cualquier carencia previa relacionada con decisiones no adecuadas en la dirección o la gestión empresarial, evitando entrar en una situación de falta de liquidez la cual pondría en serio riesgo la continuidad de la empresa, con su consecuente destrucción de puestos de trabajo.  No hay que tomar atajos. SE DEBE TRABAJAR LA GESTION ECONOMICA DE LAS EMPRESAS.

A pocas semanas de reiniciarse la actividad económica con las restricciones impuestas por motivos sanitarios, las empresas volverán a estar con sus negocios abiertos nuevamente, pero deben ser conscientes de que tendrán que adaptar sus protocolos internos y externos a la nueva situación, de que hay volver a planificar sobre la base de los distintos escenarios -inciertos- que pueden augurarse y que es imprescindible adaptar el NEGOCIO a las circunstancias.

Una vez solucionadas las tensiones de liquidez y tras la desaparición de los ERTE fuerza mayor, es aconsejable que las empresas durante el mes de junio y con efectos 1º de julio negocien con sus trabajadores un ERTE por motivos objetivos (económicos, técnicos, organizativos y productivos). El objetivo principal del ERTE ETOP será descargar, de manera temporal, parte del coste de la plantilla -mediante la suspensión de contratos de trabajo y/o la reducción de la jornada laboral- sin prescindir de ningún trabajador. NO HAY QUE DESPEDIR. Debe ser una solución NEGOCIADA con la plantilla. Será una medida TEMPORAL y ante todo debe ser una solución FLEXIBLE, de forma que sea posible recuperar trabajadores y devolverlos al desempleo cuando la empresa sufra altibajos de producción o de demanda. Además, la medida deberá tratar igual a todos los trabajadores, sin penalizar a unos por encima de otros.

Al igual que ha ocurrido en otros países, el virus no ha desaparecido y hasta que no exista una vacuna con que combatir eficazmente el COVID–19 la empresa deberá tener un plan de contingencia por si se vuelve a paralizarse la actividad económica en España. HAY QUE ESTAR PREPARADO. El empresario ha de intentar abstraerse del flujo constante y en vivo de información mundial, que además es dispar, para concentrarse en su propio negocio, dejando de lado las políticas económicas nacionales. No debe caer en la tentación de diseñar su nuevo plan de acción de acuerdo con las noticias económicas diarias y debe implantar su personalidad propia siendo fiel a sus propias políticas de financiación y configurar una plantilla de trabajadores acorde a las necesidades del negocio. SUERTE A TODOS EN LA NUEVA ERA EMPRESARIAL.

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