El reto del Derecho concursal ante la pandemia económica

opinión Cristobal Mora Pons

El actual escenario  excepcional y atípico que estamos viviendo con una crisis sanitaria mundial que ha paralizado durante meses la actividad económica global,   sin duda va a generar  desgraciadamente en España una crisis económica de consecuencias incalculables. El  colapso judicial existente se verá enormemente agravado  por la interposición de solicitudes de concurso y liquidaciones de empresas a finales de este año.

Las reformas aprobadas por decreto  con carácter temporal en materia concursal pretenden  tras el levantamiento del estado de alarma,  no precipitar la más que probable cascada de procedimientos  que llenarán los juzgados de lo mercantil incrementando, ya de por si, su enorme carga de trabajo. Si el Consejo General del Poder Judicial cifraba el año pasado la sobrecarga de estos Juzgados en un 360%, imaginémonos como pueden llegar a estar a final de  este año.

El espíritu y finalidad del Derecho concursal es sin duda la salvación y continuidad de la empresa, a nadie escapa que hoy por hoy, la práctica totalidad de concursos concluyen con la liquidación y extinción de las sociedades que acuden a este proceso universal. No quiero pensar lo que pasará al acumularse las peticiones de concurso de acreedores que se anuncian. La lentitud de tramitación, la demora en la respuesta entendible por la situación de colapso,  va a suponer el anticipo de la muerte civil de multitud de empresas cuyos expedientes se agolparán para ser proveídos.

Si queremos contribuir o al menos ser partícipes de la voluntad de  salvación del mayor número de empresas y empresarios con lo que ello implica a nivel económico y social, se abre a mi juicio,  un nuevo reto y panorama  no solo para los operadores jurídicos si no especialmente para los afectados que va a exigir  su firme implicación, su colaboración y transparencia de planteamientos o propuestas con la predisposición de alcanzar el consenso útil y solidario.

Los  que nos dedicamos en la práctica forense a la rama concursal sabemos que  habitualmente las empresas acuden al concurso tardíamente. Podríamos hablar de la estigmatización del concurso, de lo difícil que resulte a una empresa en concurso en España operar a crédito con sus proveedores,  obtener  financiación bancaria, etc., pero no voy a hablar ahora de este hecho cierto y que posiblemente sea el motivo de que muchos empresarios, empresas o particulares rehúyan  – a priorio – a utilizar estos mecanismos legales para afrontar su situaciones de insolvencia,  optando por seguir endeudándose incluso personalmente hasta niveles que hacen imposible su continuidad futura.  La nueva y extrema situación que ya estamos padeciendo, como digo,   va a exigir  de todos, el tratar de cambiar el modo de afrontar la búsqueda de soluciones  para hacer frente a  la pandemia económica que está devorando y destruyendo el tejido empresarial ante la falta liquidez coyuntural y la incertidumbre actual. Estas soluciones  pasan por la reconversión de nuestros planteamientos ordinarios y buscar la vía del acuerdo extrajudicial mediante la mediación y el acuerdo eficaz de empresas, trabajadores, acreedores y bancos esencialmente.

El RDL16/2020, nos proporciona un plazo extraordinario  hasta el 31 de diciembre de 2020,  permitiendo al deudor  el no tener  el deber de solicitar el concurso pese a estar en situación de insolvencia actual o inminente.  Es preciso pues, ponerse desde ya manos a la obra y  no agotar los plazos. Afrontar de inmediato la apertura de la negociación  de todas las empresas y empresarios individuales  con sus trabajadores, proveedores, acreedores y entidades financieras. Una negociación que va a exigir lo mejor de cada uno, donde se busque sumar,  con total transparencia y claridad en los planteamientos con la meta de conseguir acuerdos  en pro de todos, tanto de la viabilidad y continuidad de las empresas como del pago de las deudas.  Acuerdos, que exigirán esfuerzos e importantes sacrificios sin duda, una implicación directa y solidaria conjunta en la búsqueda de soluciones de manera satisfactoria, responsable, seria  y profesional. Nos va nuestro futuro y bienestar como Sociedad.

Termino haciendo alusión a una cita del escritor Lewis Caroll que leía hace unas semanas en  un artículo del renombrado Magistrado D. José Mª. Fernández Seijo “Sobre el futuro inmediato  del Derecho Concursal y los Juzgados mercantiles” y dice así:

«Algunos toman este camino. Algunos toman este otro.

Pero en lo que a mí respecta, personalmente prefiero el atajo

Innovar en la búsqueda de ese atajo legal fuera de los cauces judiciales ordinarios puede ser la  vía para dar solución a la extraordinaria situación con la que nos ha tocado lidiar.

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