Armengol visita trabajos de exhumación de Son Coletes tras hallarse los cuerpos de cuatro víctimas

La presidenta del Govern balear, Francina Armengol, ha visitado este sábado los trabajos de exhumación del cementerio de Son Coletes, en Manacor, donde se han hallado un total de cuatro cuerpos de víctimas del franquismo.

Según ha informado el Govern este sábado en un nota de prensa, el fin de la visita ha sido conocer las últimas novedades relacionadas con las tareas de exhumación que se están desarrollando en Son Coletes, donde se han hallado cuatro cuerpos de víctimas del franquismo.

Para la presidenta del Govern balear, Francina Armengol, es una “satisfacción” los “buenos resultados” que están dando los trabajos, iniciados hace dos semanas, con “importantes” hallazgos que confirman la existencia de restos de víctimas asesinadas en la Guerra Civil, víctimas de Manacor, de muchos otros pueblos y de milicianos que desembarcaron en el Levante mallorquín como miembros de las tropas del capitán Bayo.

“Cuando abrimos una fosa cerramos una herida. Tenemos que seguir en esta línea para poder devolver al máximo de familias que podamos sus cuerpos y que los puedan enterrar e ir a llorar a su tumba. Es un mínimo de dignidad humana”, ha expresado al respecto Armengol, quien ha añadido que las instituciones “han llegado tarde para poder devolver los cuerpos a tantas familias que ya no están”.

“Son Coletes tiene especial trascendencia por la cruenta dictadura y represalia que se vivió. Por los asesinatos de tantas personas que simplemente defendían la democracia, la libertad, la justicia y los valores republicanos”, ha explicado Armengol, quien ha agradecido el trabajo de las asociaciones memorialistas, el comité de Son Coletes, los historiadores, a ATICS y a todas las personas que han posible la investigación de los cuerpos.

HALLADOS CUATRO CUERPOS DE VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO

En cuanto a las labores que se están desarrollando en Son Coletes, ha explicado el Govern, el equipo de arqueólogos que se encarga de las tareas de exhumación ha localizado en la zona oeste de la cruz del antiguo cementerio tres acequias de 70 centímetros de anchura y con dimensiones completamente diferentes a las halladas hasta ahora, las cuales correspondían a entierros del siglo XIX.

En este sentido, ha destacado que el equipo ha empezado a excavar la acequia central de estas tres y han aparecido, de momento, un total de cuatro cuerpos sobrepuestos parcialmente uno encima el otro, con conexión anatómica -los cuerpos están enteros- y en posición primaria -en el lugar donde los depositaron, no han sido trasladados-.

Concretamente, ha detallado, uno de los cuerpos presenta evidentes lesiones perimortem en la cara y en el cráneo -lesiones producidas alrededor del momento de la muerte-. Su posición forzada ofrece importante información al equipo técnico y sugiere que habrían sido enterrados de forma poco cuidadosa.

Así pues, los técnicos han confirmado que los restos corresponden a víctimas de la represión franquista del año 1936 tanto por su disposición dentro de la acequia como por los objetos que han empezado a aparecer asociados en los cuerpos.

Este hallazgo ha confirmado, además, las investigaciones previas de recogida de fuentes orales como de estudios documentales en los que se afirma que en el cementerio de Son Coletes las víctimas del 36 fueron enterradas dentro de acequias alrededor de la cruz del antiguo cementerio.

También pone de relevo que la limpieza realizada entre el 1946 y 1953 para construir el nuevo cementerio no fue exhaustiva. Los trabajos continúan a la espera de si se localizan más restos en las otras dos acequias.

PRIMEROS INDICIOS

Acerca de los primeros indicios de restos de víctimas de la Guerra Civil en el cementerio de Son Coletes, el Govern ha apuntado que han sido hallados a mediados de esta semana, a partir de dos agrupaciones de restos de huesos en el entorno de los cuales ha aparecido una bala de nueve milímetros y otras piezas de vestimenta habituales de la década de los años 30.

Además, ha añadido, la distribución de los restos indica que podrían haber sido almacenados dentro de bolsas o sacos, después de haber sido abocados durante las obras de construcción del nuevo cementerio de Son Coletes.

En concreto, ha detallado, dentro de esta agrupación de restos óseos se han localizado otros elementos que confirmarían la hipótesis que fueron fruto del conflicto bélico. La prueba más determinante, ha destacado, es el hallazgo de una bala de nueve milímetros, utilizada de manera habitual por los pelotones falangistas. La bala presenta restos de tejido de vestimenta, con lo cual fue disparada.

También se han localizado restos de vestimenta propia del años 30, como el cierre de la cintura de un pantalón, un botón de nácar, una correa con hebilla de hierro, un fragmento de un reloj de bolsillo, un zapato de cuero con suela neumática y una navaja.

Todos estos restos, ha hecho hincapié, sitúan los primeros indicios en el primer cuarto de siglo XX, donde en Son Coletes tuvieron lugar los episodios de represión franquista.

Con todo, la intervención en el cementerio de Son Coletes está incluida dentro del segundo Plan de Fosas del Govern. Desde el año 2016, el Ejecutivo autonómico ha intervenido 13 fosas, se han recuperado los restos de unos 60 cuerpos y se han identificado 25 víctimas de la represión franquista gracias a los análisis de ADN y la realización de estudios antropológicos.

SON COLETES

En cuanto a Son Coletes, el Govern balear ha recordado que es un espacio creado el 1820 como cementerio de las víctimas de la peste bubónica y fue utilizado durante la Guerra Civil como gran fosa para las ejecuciones indiscriminadas de disidentes y prisioneros. A día de hoy, no se conoce con exactitud la cuantía del número de víctimas que se enterraron.

Según indica el historiador Antoni Tugores en el Mapa de las fosas comunes de Mallorca, a partir del 17 de agosto de 1936, en Manacor, los organismos franquistas iniciaron una represión sistemática y ejecuciones en el cementerio municipal del Plan de Son Mas. A partir del 24 de agosto, estas ejecuciones y entierros fueron trasladados a Son Coletes para poder disponer de un espacio alejado del casco urbano.

Atendiendo a la información aportada por Tugores, entre finales de agosto y septiembre de 1936 Son Coletes fue escenario de grandes ejecuciones, no solo de víctimas manacorinas o mallorquinas, sino que “quizás el número más importante de víctimas enterradas en aquel lugar se deba a las capturas de prisioneros de las tropas de Bayo”, ha indicado este historiador.

Entre estas víctimas, ha concluido, se podrían encontrar las cinco enfermeras voluntarias de la Cruz Roja: Daria y Mercedes Buxadé, Maria Garcia, Teresa y la autora del ‘Diario de una miliciana’, asesinadas el septiembre de 1936.

PROPUESTA DE INTERVENCIÓN

Finalmente, el Govern ha señalado que el Proyecto de intervención del cementerio de Son Coletes incluye el estudio de una fotografía aérea realizada por la aviación de los Estados Unidos entre los años 1942-1945, facilitada por el Dr. Cielos Garcia del Departamento de Geografía de la UIB.

Este material, ha considerado, es el que ha permitido determinar que, pocos años después de los numerosos asesinatos de 1936, el antiguo cementerio de Son Coletes presentaba una planta completamente cuadrada y tenía un total de 3.600 metros cuadrados. En el centro de este espacio había una cruz de hierro.

Según esta información, los entierros de las víctimas se habrían realizado en zanjas, partiendo desde el centro de la mencionada cruz, en línea recta y de una forma radial.

A partir de estos datos, ha concluido, ATICS ha establecido tres zonas para excavar el subsuelo del cementerio de Son Coletes y poder establecer los límites de los entierros de los represaliados.

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