Alberto Jareño se ofrece a ayudar a la mujer acampada en la plaza de Cort

Hace dos días que en la plaza de Cort hay una tienda de campaña instalada. La ocupa una mujer de mediana edad afectada de cáncer y sin un techo donde pasar las noches y los días.

Espera, con su presencia inclemente haga sol o llueva, que desde el Ajuntament de Palma reaccionen a su situación, que es también la de tantos otros. Además, se muestra molesta con los medios de comunicación y también con algunos políticos, dice sentirse utilizada.

“Estoy aquí obligada, por necesidad y aquí viene todo el mundo a hacerse la foto. ¿Qué es esto?”, advierte la mujer, quien añade que “estoy en la calle no por gusto, cobro 400 euros ¿Dónde voy con 400 euros?”.

La mujer acampada se ha mostrado muy molesta “dejadme tranquila, no vengáis por la foto. No soy un mono de feria, sino un ser humano que lo está pasando muy mal, ayuden un poco en lugar de venir a hacer política”.

Con todo, no ha dudado en contar su historia y su situación: “Me enfermo de cáncer de pecho y mi vida se complica. ¿Cuál es mi desgracia? La llegada del coronavirus me impide poder salir a buscarme la vida y no puedo pagar. Se pone tan fea la situación que me echan de casa” y ha añadido que “estoy aquí porque el alcalde y compañía me han traído aquí obligada, se me asignó una habitación con dos camas, no he estado en un hotel de lujo. No me ha quedado otra que venir aquí después de echarme de la habitación”.

Desde los despachos de Cort, por ahora, nadie se ha pronunciado. Quien sí ha reaccionado es Alberto Jareño, uno de los principales miembros del movimiento Resistencia Balear que ya impulsó diferentes acciones solidarias desde su restaurante La Balanguera.

“Le han concedido un permiso para estar 20 días en la calle, sino la echarán. No entiendo que no se preocupen de darle una vivienda digna, una habitación o meterla en un hostal”, ha destacado Jareño, añadiendo que “yo mismo me he ofrecido a pagarle una habitación de un hostal para ella y su hijo hasta que se arregle la situación”.

“Esta mujer tiene un gran coraje, más gente debería recriminarle al alcalde y a todo el mundo que la gente necesita ayuda”, ha resaltado Jareño.

Con todo, una vez más, la sociedad civil suple las deficiencias de la política y de la complicada estructura burocrática. En tiempos difíciles lo que se espera es agilidad y rapidez.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here