CARTA A… / No ser útil a nadie equivale a no valer nada

Señora Catalina Cladera Crespí, presidenta del Consell de Mallorca:

La pandemia, sin resquicios para la duda, ha evidenciado lo que ya sabíamos: la inutilidad, ineficacia e ineficiencia de nuestra telaraña institucional. El estado autonómico fue creado para descentralizar la gestión de determinados servicios públicos desde el Gobierno de España a los gobiernos autonómicos. Y, en nuestras Illes Balears, también desde nuestro Govern a los consells insulars. Las duplicidades, sin embargo, son evidentes y, como es obvio, esta propuesta nacida de la Constitución de 1978 se ha convertido en una gran mentira y en un pesado lastre económico para los bolsillos de los ciudadanos.

Por si esto no fuera ya de por sí lamentable, usted –señora Cladera– ha añadido más combustible a este incendio haciendo aún más honda la sima del descredito en la que está sumido el Consell de Mallorca que preside. Desde que usted se asienta en la poltrona más alta de la institución, la catarata de realidades negativas no cesan de sorprender y, lo que es peor, indignar.

El hediondo y vergonzoso caso de los niños y niñas que usted debía tutelar y proteger y que, sin embargo, fueron víctimas de abusos sexuales y sometidos a prostitución de menores pasará a los anales de la historia para vergüenza de todos aquellos mallorquines de bien que se sienten indignados por la desatención que las víctimas han sufrido por la parálisis y el menfotismo de usted y de sus compañeros altos cargos del Institut Mallorquí d’Afers Socials. Resuenan como gritos estridentes en nuestros oídos sus justificaciones impresentables, señalando –literalmente– a la sociedad como culpable de los hechos, que es como no decir nada y escurrir el bulto a ver si escampa.

Claro que, comprobando como entiende usted lo que es la democracia, todo puede pasar bajo su mandato en el Consell de Mallorca, señora Cladera. Ante el voto mayoritario de los representantes elegidos por el pueblo exigiendo el cese inmediato de sus altos cargos que se han saltado las colas para vacunarse antes que el resto de los disciplinados mallorquines, usted ha respondido desobedeciendo esta petición mayoritaria. ¿Este es su concepto del voto democrático, presidenta?

No tan solo mantiene en sus poltronas a aquellos desvergonzados que se han aprovechado de sus cargos, sino que con ello defiende que en esta isla hay dos tipos de personas: los simples mortales y los que dependen de usted y que están por encima de todos los demás ya que se pueden sobrepasar en el incumplimiento de los principios éticos y morales que todo alto cargo debería respetar de forma escrupulosa. Entre unos y otros, solamente hay una diferencia. Eso sí, fundamental: ser o no ser de su cuerda política.

¿Qué podemos esperar de una presidenta como usted que incumple el mandato mayoritario del pleno del Consell cuando éste le exige el cese inmediato de los altos cargos egoístas que se saltan las colas de vacunación? ¿Hasta dónde se elevan sus principios éticos, presidenta? ¿Esta es su vara moral de medir? ¿Este es el ejemplo que nos quiere legar su presidencia? ¿Este es el mensaje que dirige a sus conciudadanos mallorquines? ¿El mensaje de que los altos cargos que dependen de usted pueden hacer lo que les dé la gana porque usted les va a encubrir? Además de una isla en la que los menores tutelados son carne de cañón de los pederastas, ¿esta es la Mallorca que usted quiere, señora Cladera?

La sociedad no. La sociedad, presidenta, no quiere una Mallorca en la que los egoístas se aferran a sus cargos apoyándose en su complicidad dolosa. No quiere una Mallorca en la que nuestros menores de familias en peligro de exclusión social sean traficados por los proxenetas y usted se encoja de hombros por su evidente responsabilidad al haberlos dejado abandonados y sin protección.

Y la sociedad tampoco quiere una Mallorca con un Consell que ha multiplicado en su legislatura la nómina de altos cargos de forma exponencial para acoger en su pesebre a los culicontentos paniaguados de su rebaño particular simplemente por tener el carnet de determinado partido político y reírle a usted sus ocurrencias.

Presidenta Cladera:

Un Consell de Mallorca investigado por el Parlamento Europeo por los comprobados casos de menores de edad abusados sexualmente y prostituidos es una vergüenza para todos los mallorquines.

Un Consell de Mallorca que no sigue los dictados marcados por la mayoría de sus representantes políticos elegidos democráticamente por los ciudadanos para cesar a los altos cargos egoístas que se aprovechan de sus privilegios para inocularse la vacuna antes que miles y miles de profesionales sanitarios, ancianos, personal de servicios esenciales y docentes es, también, un descrédito absoluto.

Y usted, señora Cladera es la responsable de todo esto. Usted y solamente usted, que lo permite y lo aplaude.

Como escribió el filósofo y pensador René Descartes: “No ser útil a nadie equivale a no valer nada”.

¿Entiende el mensaje, presidenta Cladera?

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here