Terraferida avisa que Plan Territorial de Mallorca permite edificar 11.214 viviendas en suelo rústico

Terraferida

Terraferida ha advertido, tras haber realizado un estudio sobre la potencialidad de edificación en suelo rústico en Mallorca, que el Plan Territorial de la isla permite edificar un total de 11.214 viviendas en suelo rústico.

Según ha informado Terraferida este sábado en una rueda de prensa, recogida en nota posterior, el trabajo hecho ha permitido identificar un total de 11.214 parcelas no edificadas que se pueden urbanizar con la normativa vigente construyendo viviendas de hasta un total de 300 metros cuadrados.

Asimismo, ha añadido, se han identificado hasta 72.137 parcelas ya edificadas. Del total de parcelas ya edificadas, ha puntualizado la entidad ecologista, el 24,6 por ciento serían edificaciones agrícolas –calculadas a partir de un muestreo–. Mientras que, 53.200 serían viviendas y otras 1.200 serían industrias, comercios, servicios, bar restaurantes u otros usos urbanos.

Para Terraferida, otro dato relevante del estudio realizado es la posibilidad de ampliar y transformar muchas edificaciones. De hecho se ha detectado que hay 7.448 viviendas ampliables. La media de la superficie construida de ellas es de 163,2 metros cuadrados. Por lo tanto, la superficie media ampliable hasta llegar al máximo permitido por la normativa vigente –300 metros cuadrados–, es de 136,8 metros por vivienda.

De este modo, la entidad ecologista ha considerado que se puede estimar que las edificaciones existentes en suelo rústico ampliables, pueden hacerlo en 1.018.886 metros cuadrados de superficie. Si a esta cifra se suma la potencialidad de construcción de las 11.214 parcelas edificables, se pueden llegar a consolidar 3.364.200 metros cuadrados de superficie construida, que suman 4.383.086 metros cuadrados de superficie edificable.

A estos cálculos, ha añadido, habría que sumar la potencialidad de edificar más viviendas mediante el sistema de la concentración de parcelas, y que por su naturaleza no ha podido ser extraído en este trabajo.

Una de las operaciones habituales, ha explicado al respecto, es adquirir parcelas que colindan para poder sumar los metros cuadrados de parcela mínima edificable. Esto, ha advertido Terraferida, podría suponer disparar todavía más las cifras obtenidas en este trabajo.

Así, ha apuntado que si se pondera cada nueva vivienda en suelo rústico podría suponer seis plazas y cada vivienda ampliable dos plazas, el incremento seria de 82.240 nuevas plazas, el mismo número de habitantes que suman Manacor e Inca, pero dispersos en una multitud de edificaciones.

Ante estas cifras, y atendiendo que en los últimos 25 años se han concedido un mínimo de 10.000 licencias para construir grandes viviendas con piscinas, Terraferida ha considerado que es “muy urgente una acción de Govern decidida para parar la urbanización masiva del campo”.

Para los ecologistas, el modelo a seguir debería ser el de la isla de Menorca, que en el año 2003 protegió íntegramente su suelo rústico y, a día de hoy, ha hecho hincapié, “todo el mundo reconoce que fue un acierto histórico que ha permitido conservar agricultura y paisaje totalmente compatibles con el resto de sectores económicos”.

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