AGRICULTURA I PESCA/ Luces y sombras de Mae de la Concha en una legislatura marcada por la pandemia

Mae de la Concha, asturiana y también secretaria general de Unides Podem en Balears, se convirtió en consellera de Agricultura, Pesca i Alimentació a principios de la actual legislatura.

Si bien su llegada sorprendió gratamente a la mayoría del sector, por la coherencia de su discurso y por las ganas que demostraba, con el tiempo este entusiasmo se ha ido desvaneciendo.

Así, nada más estrenarse en el cargo, De la Concha acudió a Sóller para inaugura la nueva lonja de pescadores del Port. Este colectivo se había quedado sin dependencias propias desde la demolición del antiguo edificio, trece años antes. De la Concha se colgó esta medalla, a pesar de que correspondía a sus antecesores.

Todo eran buenas noticias para Mae de la Concha a principios de legislatura. Así, crecía el interés de los jóvenes para trabajar en la agricultura y la ganadería de Balears. Según datos del Fogaiba, un total de 432 nuevos jóvenes agricultores se han incorporado al sector entre 2016 y 2019. De ellos, 112 son mujeres. Agricultura atribuye este incremento a las subvenciones del Govern destinadas a la creación de nuevas empresas agrícolas.

A finales de 2019 y principios de 2020, la viabilidad del Escorxador de Palma, el cual suministra la mitad de la carne que se consume en Balears, estaba en la cuerda floja. Desavenencias entre la concesionaria y el Ajuntament de Palma obligaron a la Conselleria de Mae de la Concha a mover ficha. Así, facilitaron 420.000 euros que permitieron cubrir los gastos de 2019. En caso contrario, todo el sector se encontraba en riesgo de quiebra.

Ya en plena pandemia, desde Agricultura se impulsa una importante campaña destinada  a la compra de producto fresco local por parte de las grandes superficies de Balears para fomentar el consumo entre los compradores. De hecho, Agricultura inyectará en 2021 2,4 millones de euros extraordinarios para el sector primario con el objetivo de afrontar las consecuencias económicas de la pandemia.

El plan consta de seis líneas de ayudas, que engloban conceptos como la producción y comercialización de alimentos, la compra de productos y operaciones de capital circulante. Ya en 2020, Agricultura puso en marcha un primer plano de choque, por valor de 1,8 millones de euros.

A pesar de todo, tal y como también ocurre con el tan manido REB para Balears, que tanto se anuncia, pero que nunca llega, Mae de la Concha aseguró a principios de la legislatura que el gran objetivo del nuevo periodo de gobierno era incluir un Règim Especial Agrari para Balears en las negociaciones con Bruselas en relación a la Política Agraria Común (PAC). Dos años después, este objetivo sigue sin concretarse.

El nombramiento como director general de Consumo, en agosto de 2019, del antiguo alcalde de la localidad catalana de Altafulla y ex-diputado del Parlament catalán, Félix Alonso, fue polémico.

Félix Alonso no disponía, en el momento de asumir este cargo, de ningún vínculo con el ámbito del consumo, así como tampoco ningún tipo de relación con las Illes Balears. Eso sí, mantenía una cierta amistad con De la Concha en el Congreso de los Diputados.

Polémicas fueron también las palabras de la consellera cuando afirmó que sin el plus económico de 22.000 euros, rebajado este año a 18.000 euros, para los políticos residentes fuera de la isla de Mallorca, no podría vivir. A estos 22.000 euros de plus hay que añadir los 60.000 euros anuales que recibe como consellera. Tanto ella como la formación a la que representa quedaron en entredicho después de este episodio.

Igual de desafortunado fue, a finales del mes de noviembre de 2020, la comida y la cena que organizó De la Concha con el Ministro de Agricultura, Luis Planas, con la asistencia de 24 26 personas respectivamente. Todo ello se produjo cuando en ese momento el alto número de comensales estaba expresamente prohibido en las normativas sanitarias contra la Covid aplicadas por el Govern.

El Plan de Sequía que se tenía que aprobar en el mes de febrero no recibió la luz verde hasta mayo, tres meses más tarde. La consellera de Agricultura justificó el retraso asegurando que en el mes de febrero no se daban los parámetros para la declaración de sequía en Mallorca y Menorca. La oposición le echa en cara los perjuicios que este retraso han supuesto para el sector agrario balear.

En las últimas semanas, las restricciones que contempla aplicar Europa al sector pesquero, tienen a la Conselleria y al resto de formaciones políticas pendientes de lo que pueda suceder. Si bien es cierto que De la Concha no se cansa de reclamar y trabajar en beneficio del sector balear, por ahora, nada ha cambiado, y los pescadores sienten que están abocados a la quiebra.

Luces y sombras en la gestión de Mae de la Concha al frente de la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Alimentació. Juzguen ustedes mismos.

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