Las segundas dosis de Pfizer y Moderna son las que provocan más reacciones adversas

La Conselleria de Salud y Consumo ha recordado este miércoles que las reacciones generales provocadas por la vacunación contra la COVID-19 –fiebre, malestar, dolor de cabeza, dolor en el punto de la inyección, dolores musculares– son leves y se resuelven solos en un plazo de 24 a 48 horas.

En una nota de prensa, la Conselleria ha recordado que se puede tomar un antitérmico o un analgésico si es necesario. Así, Salud ha indicado que se ha constatado que las reacciones adversas son más frecuentes después de la segunda dosis con las vacunas de Moderna y de Pfizer.

En cambio, con la de AstraZeneca son más leves y menos frecuentes con la segunda dosis que después de la primera. También se sabe que, en general, son más leves en personas de 55 años o más.

Si la persona que ha sido vacunada tiene dolor en el punto de la inyección, puede aliviarlo aplicando frío con una compresa fría y moviendo el brazo. Si tiene fiebre, es importante que beba mucha agua y que evite ponerse demasiada ropa, para favorecer la pérdida de calor.

Y si tiene malestar general o dolores musculares o en las articulaciones, puede tomar un analgésico o un antitérmico, como el paracetamol, siempre que no lo tenga contraindicado.

En algunas ocasiones la vacunación provoca náuseas o vómitos: hay que beber mucha agua, seguir una dieta blanda y evitar consumir bebidas alcohólicas y con gas. Evitar exponer a las personas vulnerables a la enfermedad

La conselleria ha asegurado que hasta que una proporción importante de la población esté vacunada es muy importante que todas las personas, tanto las vacunadas como las no vacunadas, mantengan las medidas de prevención: cuantas más personas estén inmunizadas, más baja será la probabilidad de que las demás –particularmente las más vulnerables a sufrir enfermedades graves– se expongan al virus, o al menos a grandes cantidades de virus.

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