La deducción cubre el 100 % de los importes destinados a la adquisición de libros de texto por cada hijo que curse estudios correspondientes al segundo ciclo de educación infantil, a la educación primaria, a la educación secundaria obligatoria, al bachillerato y a los ciclos formativos de formación profesional específica. Tras la mejora, la desgravación puede alcanzar los 220 euros por hijo, ampliable hasta 350 euros en el caso de contribuyentes menores de 30 años, con un grado de discapacidad igual o mayor al 33 % o que tengan derecho al mínimo por discapacidad de ascendientes o descendientes en el IRPF, familias numerosas o familias monoparentales.
Para poderse aplicar esta deducción en la declaración que se hará el año que viene, la suma de la base imponible general y la base imponible del ahorro (casillas 435 y 460 de la declaración) del contribuyente no puede superar los 33.000 euros en tributación individual o los 52.800 euros en tributación conjunta. En el caso de familias numerosas o monoparentales, el límite de renta se ha ampliado un 20 % hasta alcanzar los 39.600 euros en tributación individual y los 63.360 euros en tributación conjunta.