Sanidad lanza un cribado exprés para detectar desnutrición en mayores de 70 años en los centros de salud

Úrsula Sánchez

Los centros de salud de Mallorca comenzarán a aplicar un nuevo protocolo para detectar de forma precoz problemas de malnutrición en personas mayores de 70 años. La medida permitirá identificar posibles déficits nutricionales aprovechando cualquier visita del paciente a su médico o enfermero de Atención Primaria. La iniciativa, impulsada por el Ibsalut en colaboración con el Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Balears, se implementará inicialmente en Mallorca y se extenderá progresivamente al resto de islas.

El protocolo contempla la realización de un test rápido mediante un breve cuestionario con preguntas clave, como la pérdida reciente de peso o la disminución del apetito. “Es una herramienta ágil que nos permite tener una primera aproximación al riesgo”, explica en el programa 4Directe la dietista-nutricionista y enfermera gestora de casos del centro de salud de Platja de Palma, Úrsula Sánchez.

Según los profesionales, la malnutrición en personas mayores es un problema más frecuente de lo que se percibe y, además, está infradiagnosticado. En Balears, se estima que entre un 20 % y un 30 % de los mayores presentan riesgo de malnutrición, una cifra que se eleva en entornos asistenciales como hospitales o centros sociosanitarios, donde puede superar el 30 % e incluso el 50 %, especialmente en pacientes con enfermedades crónicas, fragilidad o dependencia.

En caso de detectar riesgo en este primer cribado, el protocolo activa una segunda fase diagnóstica más exhaustiva, basada en criterios internacionales como el consenso Global Leadership Initiative on Malnutrition. Este análisis permite confirmar la malnutrición a partir de indicadores como la pérdida significativa de peso o un índice de masa corporal bajo.

Más allá del diagnóstico, el programa incluye una intervención integral para abordar las causas del problema. Entre los factores más habituales figuran dificultades para tragar, efectos secundarios de la medicación o situaciones sociales que dificultan el acceso a una alimentación adecuada. En estos casos, se articula una respuesta coordinada con trabajadores sociales y se establecen pautas nutricionales personalizadas para cada paciente.

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