Los estudiantes de la Universitat de les Illes Balears se definen mayoritariamente como un colectivo vocacional, con fuerte apoyo familiar y una visión pragmática de su futuro laboral, en la que la estabilidad del empleo público gana peso. Así lo recoge el I Baròmetre del Consell Social de la UIB, presentado en el edificio de Sa Riera y basado en la participación de 2.067 alumnos sobre un total de 14.244.
El estudio, con un nivel de fiabilidad superior al 97%, traza una radiografía detallada del perfil del alumnado. Entre sus principales conclusiones destaca que el 65,7% de los universitarios reside en el domicilio familiar, mientras que la vocación es el principal motor para elegir estudios —especialmente en carreras como Medicina o Educación—, aunque la cercanía geográfica sigue siendo determinante a la hora de matricularse.
El presidente del Consell Social, Antoni Bennasar, ha subrayado el valor de este informe, que nace con vocación de continuidad, y ha destacado la complejidad de su elaboración. Según explicó, la encuesta —de más de cien preguntas— logró una participación superior a la habitual gracias a una estrategia específica para implicar al alumnado.
En el ámbito laboral, más de la mitad de los estudiantes (52,3%) aspira a acceder a la función pública, una tendencia vinculada a la búsqueda de estabilidad en el actual contexto económico. Bennasar ha apuntado que esta preferencia varía según la titulación: mientras que en áreas como Educación o Medicina predomina la opción pública, en Turismo o estudios politécnicos se mantiene el interés por la empresa privada.
El uso de herramientas digitales es ya generalizado. El 81% de los encuestados reconoce utilizar inteligencia artificial para resolver dudas o gestionar su carga de trabajo.
Más allá del ámbito académico, el informe refleja la preocupación del alumnado por el alto coste de la vida y las dificultades de acceso a la vivienda, situadas por encima de otros asuntos como la política o los conflictos internacionales. Pese a ello, los estudiantes valoran positivamente su experiencia universitaria, con una puntuación media de 6,7 sobre 10, y destacan especialmente al profesorado, que obtiene calificaciones cercanas al 8 en competencias y ética profesional.






