La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) ha hecho un llamamiento a rebajar la tensión social y política generada tras la multitudinaria manifestación contra la masificación turística celebrada este domingo en Palma. La patronal considera que las movilizaciones reflejan preocupaciones ciudadanas «legítimas» que deben ser atendidas con «atención, respeto y responsabilidad», al tiempo que reclama dejar atrás la confrontación para construir consensos sobre el futuro de Balears.
En un comunicado difundido este lunes bajo el lema «Es momento de actuar: trabajar conjuntamente y rebajar la polarización para construir el futuro de Baleares», la FEHM sostiene que cuestiones como el acceso a la vivienda, la movilidad, la presión sobre los recursos naturales, la calidad de vida o el modelo de desarrollo requieren «respuestas estructurales» y no un debate centrado exclusivamente en el turismo.
La organización empresarial defiende que ha llegado el momento de «trabajar conjuntamente» y de impulsar soluciones basadas «en el diálogo, la corresponsabilidad y la capacidad de alcanzar acuerdos duraderos», con el objetivo de compatibilizar el bienestar de los residentes con la prosperidad económica y el liderazgo turístico de las islas.
La patronal recuerda que desde hace años viene reclamando medidas como una mejor gestión del destino, una planificación territorial coherente, políticas de movilidad adaptadas a la realidad insular, una gestión más eficiente de los recursos, la evaluación objetiva de la capacidad de carga de cada isla y una mayor agilidad administrativa. «Es preciso resolver, invertir y evidenciar resultados», subraya.
«El problema va más allá del decrecimiento turístico»
La FEHM rechaza que el debate público se limite al decrecimiento de la actividad turística y advierte de que esa visión «no solucionará el conjunto de déficits identificados». A su juicio, el reto es mucho más amplio y debe abordarse al margen de intereses políticos para evitar una mayor crispación social.
En este sentido, la federación pone el foco en la evolución del mercado del alojamiento. Según datos oficiales de la Conselleria de Turismo, durante los últimos doce años las plazas hoteleras han aumentado alrededor de un 6 %, mientras que las de alquiler vacacional lo han hecho un 176 %.
Para la patronal, el principal cambio estructural del modelo turístico no se ha producido en el sector hotelero, sino en el crecimiento de otras modalidades de alojamiento vinculadas al parque residencial. Por ello, insiste en la necesidad de revisar el exceso de plazas de alquiler turístico, preservar los usos urbanísticos y reforzar la lucha contra la oferta ilegal, que considera una prioridad para reducir la sobrecarga que soportan las islas y contribuir a aliviar la emergencia habitacional.
Diversificar la economía sin renunciar al turismo
La FEHM también apuesta por impulsar políticas que favorezcan la diversificación económica de Balears. No plantea sustituir al turismo, sino complementarlo con nuevas actividades capaces de generar empleo, innovación, productividad y una mayor resiliencia del tejido económico.
Asimismo, la organización ha valorado positivamente el comportamiento mayoritario de los asistentes a la manifestación y ha lamentado que los incidentes registrados al final de la protesta «empañaran el buen discurrir de la jornada».
Por último, la patronal reivindica el carácter abierto y hospitalario de Balears y defiende que el respeto mutuo debe seguir siendo la base de la convivencia. «El reto de Baleares no es elegir entre turismo sí o turismo no. El reto es gestionar mejor el destino, planificar con visión, tomar decisiones valientes y trabajar unidos para preservar la calidad de vida de los residentes, la competitividad de las empresas y el bienestar de las generaciones futuras», concluye el comunicado.





