El eclipse total de Sol de este miércoles 12 de agosto será uno de los acontecimientos astronómicos más importantes vividos en España en más de un siglo. Miles de personas tratarán de inmortalizar el fenómeno con sus teléfonos móviles, pero hacerlo de manera incorrecta puede terminar dañando de forma permanente la cámara del dispositivo.
La óptica de un smartphone concentra la luz que recibe sobre una superficie muy pequeña: el sensor de la cámara. Mantener el objetivo apuntando directamente al Sol durante un periodo prolongado y sin la protección adecuada puede provocar un sobrecalentamiento y llegar a dañar los fotodiodos del sensor, dejando manchas, puntos negros o píxeles muertos de manera irreversible.
El riesgo aumenta cuanto mayor sea el tiempo de exposición y especialmente si se utiliza el zoom durante largos periodos o se incorporan teleobjetivos externos. Una fotografía rápida no implica el mismo riesgo que mantener el teléfono grabando continuamente hacia el Sol.
Un filtro también para el móvil
La principal recomendación para fotografiar o grabar el eclipse es sencilla: mientras cualquier parte del disco solar permanezca visible, el objetivo debe estar protegido con un filtro solar adecuado.
Una posibilidad es utilizar material filtrante certificado para la observación solar y colocarlo correctamente delante de las lentes del teléfono, de manera que cubra por completo la óptica y no queden espacios por los que pueda entrar directamente la radiación.
También existen filtros solares específicos para cámaras y smartphones. En cualquier caso, es fundamental comprobar que el producto sea adecuado para la observación solar y seguir las instrucciones del fabricante.
El filtro únicamente puede retirarse durante la totalidad y siempre que el observador se encuentre dentro de la franja en la que el Sol quede completamente oculto por la Luna. En cuanto reaparezca cualquier parte del disco solar, deberá colocarse de nuevo.
Cómo conseguir mejores imágenes
Además de proteger el dispositivo, algunos ajustes pueden ayudar a conseguir fotografías y vídeos de mayor calidad. Es recomendable utilizar un trípode o apoyar el teléfono sobre una superficie estable y recurrir al temporizador para evitar movimientos durante la toma.
En los dispositivos que dispongan de modo manual o profesional se puede reducir la sensibilidad ISO y utilizar velocidades de obturación rápidas para evitar imágenes excesivamente iluminadas. También es preferible utilizar el zoom óptico antes que el digital, ya que este último simplemente amplía la imagen y provoca una pérdida de calidad.
Para captar la evolución de la fase parcial puede resultar especialmente atractivo realizar un timelapse, siempre manteniendo la protección correspondiente sobre la cámara.
Durante los breves instantes de totalidad, que en algunos puntos durarán menos de dos minutos, será posible intentar captar la corona solar. La protección deberá volver a colocarse antes de que aparezca de nuevo el primer fragmento del Sol.
Cuidado también con el calor
A la exposición solar se suma otro enemigo para los teléfonos móviles: las elevadas temperaturas de agosto. Mantener el dispositivo durante mucho tiempo bajo el Sol puede elevar considerablemente su temperatura y provocar que active sus sistemas de protección y se apague automáticamente.
Por este motivo, se recomienda mantener el teléfono a la sombra siempre que no se esté utilizando, evitar grabaciones innecesariamente largas y disponer de batería suficiente para no tener que cargarlo bajo el Sol.
Tampoco debe acoplarse el móvil a prismáticos, telescopios o teleobjetivos dirigidos al Sol si estos no cuentan con sus propios filtros solares correctamente instalados. Estos instrumentos concentran una cantidad de radiación mucho mayor y pueden causar daños tanto al equipo como a los ojos.
La pantalla del móvil no protege el dispositivo
Observar la imagen del eclipse a través de la pantalla del teléfono evita mirar directamente al Sol, pero no protege el sensor de la cámara, que continúa recibiendo la radiación a través del objetivo.
Por ello, la recomendación fundamental para quienes quieran llevarse un recuerdo del eclipse es evitar mantener la cámara apuntando directamente al Sol durante periodos prolongados y utilizar siempre la protección solar apropiada durante las fases parciales.
Unas precauciones sencillas pueden marcar la diferencia entre conseguir una de las fotografías más especiales del año y terminar el eclipse con la cámara del móvil dañada de forma permanente.






