El regreso a las aulas trae consigo cada septiembre una segunda cuesta para las familias. Después de los gastos del verano, la vuelta al cole vuelve a golpear los bolsillos de los hogares de Balears, con una factura que este año puede superar ampliamente los 600 euros por alumno y dispararse por encima de los 1.800 dependiendo del tipo de centro.
Los distintos estudios realizados con motivo del inicio del curso coinciden en una conclusión: volver al colegio es cada vez más caro. Libros, material escolar, mochilas, uniformes, ropa, comedor o transporte forman una factura difícil de esquivar y especialmente complicada para las familias con varios hijos en edad escolar.
Según los cálculos de la Asociación Española de Consumidores (Asescon), una familia de Baleares afronta un desembolso mínimo de 673 euros por hijo matriculado en un colegio público. La cantidad asciende hasta los 810 euros en la enseñanza concertada y alcanza los 1.823 euros en los centros privados, donde se incluye también el coste de la matrícula.
Las cifras sitúan a las Islas por encima de la media española tanto en la enseñanza pública como en la concertada.
Balears paga más que la media
Para el conjunto de España, Asescon calcula un desembolso mínimo de 635 euros en los centros públicos, 733 en los concertados y 1.849 en los privados.
Esto significa que una familia balear con un hijo en la pública paga de partida unos 38 euros más que la media nacional, mientras que la diferencia se eleva hasta los 77 euros en la concertada.
Especialmente significativa es la posición de Balears en este último caso. Los 810 euros por alumno colocan al archipiélago entre las comunidades con una vuelta al cole más cara de España en la enseñanza concertada, únicamente por detrás de Madrid, con 825 euros, y Navarra, con 815, e igualada con Cataluña.
En la pública, Balears ocupa una posición intermedia. Sus 673 euros quedan por debajo de los 756 de Madrid y los 735 de Cataluña, pero muy lejos de los 556 euros de Asturias o los 566 de Galicia.
La privada juega en otra liga. El gasto mínimo estimado en las Islas alcanza los 1.823 euros por estudiante, aunque en este caso se encuentra ligeramente por debajo de la media nacional, situada en 1.849 euros.
Una factura que sigue creciendo
Otros estudios confirman la presión creciente que supone septiembre para los hogares. El Observatorio Cetelem sitúa en 478 euros el gasto medio previsto por consumidor para afrontar la vuelta al cole, un 12 por ciento más que el año anterior.
Idealo calcula, por su parte, que una cesta escolar básica con libros de texto alcanza los 505,16 euros, alrededor de un 1 por ciento más que el pasado curso.
No todos los productos han evolucionado igual. Las mochilas se han encarecido un 11,25 por ciento y los artículos de papelería un 5,26 por ciento, mientras que el equipamiento deportivo ha registrado una bajada de precios.
La presión económica está cambiando incluso los hábitos de compra. Las familias intentan anticiparse para repartir el desembolso entre varios meses y buscar mejores precios. Según los datos de Folder, alrededor del 20 por ciento de las ventas relacionadas con la campaña escolar se realizan ya antes del 31 de julio, frente al 14 por ciento de hace cuatro años.
Seis de cada diez familias toman medidas
El impacto va mucho más allá de comprar una mochila o unos cuadernos. Una encuesta de Wallapop señala que el 65 por ciento de las familias españolas reconoce haberse visto afectado económicamente por la vuelta al cole, cuando el curso anterior eran el 46 por ciento.
Casi el 60 por ciento ha tenido que adoptar alguna medida para hacer frente a los gastos, desde recortar otras partidas del presupuesto doméstico hasta aplazar o financiar determinadas compras.
Asescon advierte, además, de que sus cálculos representan únicamente un coste mínimo. La factura real puede crecer considerablemente dependiendo del centro, el curso y las decisiones de compra de cada hogar.
En el conjunto de España, la asociación estima que en la enseñanza pública pueden destinarse unos 95 euros al comedor, 100 al transporte, 210 al uniforme, 130 al material escolar y otros 100 euros a diferentes conceptos.
En los colegios privados, la factura se multiplica: 190 euros para comedor, 140 para transporte, 295 para uniforme, 358 para libros, 210 para material escolar, 556 para matrícula y otros 100 euros en gastos diversos.
Consubal denuncia sobrecostes por exigir marcas
A la subida general de precios se suma una polémica específica en Balears. Consubal ha denunciado que algunos colegios públicos estarían obligando a las familias a adquirir material escolar de marcas determinadas, una práctica que, según sus estimaciones, puede encarecer la factura entre un 15 y un 20 por ciento.
La organización sostiene que la vuelta al cole puede superar los 620 euros en un centro público y alcanzar los 1.000 euros en colegios concertados o privados cuando existe uniforme.
Consubal reclama la intervención del Govern y alerta especialmente del riesgo de que las familias con menos recursos terminen recurriendo a créditos rápidos, cuyos intereses pueden alcanzar el 30 por ciento, para poder afrontar los gastos del comienzo de curso.
Consumur también ha recordado que los centros educativos no pueden imponer a las familias un establecimiento concreto en el que adquirir el material escolar.
Las asociaciones aconsejan planificar las compras, comparar establecimientos, evitar adquisiciones impulsivas y, sobre todo, reutilizar libros, ropa y material de años anteriores siempre que sea posible.
Las deducciones alivian el bolsillo
Frente al incremento de los costes, las familias de Baleares cuentan con algunas herramientas para recuperar una parte del dinero desembolsado.
El Govern ha recordado la importancia de guardar las facturas de los libros de texto para poder beneficiarse posteriormente de la deducción autonómica en el IRPF.
La deducción permite, con carácter general y siempre que se cumplan los requisitos establecidos, recuperar el 100 por cien del gasto en libros de texto hasta un máximo de 220 euros por hijo, una cantidad que puede alcanzar los 350 euros para determinados colectivos.
En 2024 se beneficiaron de esta medida 37.624 contribuyentes de Baleares, con un ahorro conjunto de 5,9 millones de euros.
Según GESTHA, Baleares es una de las cuatro comunidades autónomas, junto con Canarias, Aragón y Asturias, que permiten deducirse el 100 por cien del gasto en libros de texto dentro de los límites establecidos. Las Islas disponen además de una deducción del 15 por ciento por determinados gastos relacionados con el aprendizaje extraescolar de idiomas.
Conservar facturas y justificantes se convierte, por tanto, en otra parte de la particular operación vuelta al cole.
Las librerías reivindican su papel
La campaña escolar también tiene una vertiente comercial. El Gremi de Llibreters de Mallorca ha reclamado a los centros educativos que tengan en cuenta el papel de las librerías de proximidad cuando orientan a las familias sobre dónde adquirir los libros de texto.
Los libreros mallorquines muestran su preocupación por el avance de plataformas especializadas como Iddink y reivindican que sus establecimientos aportan mucho más que la mera venta de libros.
Defienden que las librerías funcionan como espacios culturales, asesoran a familias y profesores, organizan actividades para fomentar la lectura y contribuyen a mantener empleo y actividad económica en los municipios.
Ayuda para quienes no pueden asumir la factura
Pero incluso recurriendo a descuentos, reutilizando material o beneficiándose posteriormente de deducciones fiscales, para determinados hogares los cientos de euros que exige septiembre son simplemente inasumibles.
Entidades sociales de Mallorca han reforzado por ello sus iniciativas coincidiendo con el comienzo del curso. Cáritas Mallorca ha puesto en marcha una nueva edición de su campaña Un inicio de curso con ilusión, destinada a ayudar a las familias vulnerables a afrontar los gastos extraordinarios de estas semanas.
Aldeas Infantiles SOS, por su parte, distribuye material escolar, libros, ropa y productos de higiene a través de su centro de día de Foners, en Palma.
La vuelta al colegio vuelve así a mostrar su doble cara. Para miles de alumnos supone reencontrarse con las aulas, los compañeros y la rutina después del verano. Para sus padres significa también cuadrar unas cuentas cada vez más difíciles: solo con dos hijos estudiando en la pública, tomando como referencia las estimaciones de Asescon para Baleares, el desembolso inicial puede alcanzar los 1.346 euros.
Una auténtica cuesta de septiembre que comienza antes incluso de que suene el primer timbre del curso.







