La escalada del precio de los combustibles amenaza con convertirse en un nuevo golpe para el campo balear. ASAJA-Balears calcula que los agricultores de las Islas tendrán que asumir un sobrecoste de alrededor de 1,7 millones de euros anuales únicamente por el encarecimiento del gasóleo agrícola respecto a los precios de hace un año.
Los cálculos de la organización agraria parten de las aproximadamente 170.000 hectáreas que se preparan cada año en Baleares y de un consumo medio estimado de 20 litros de gasóleo por hectárea. El resultado supone alrededor de 3,4 millones de litros de combustible al año para desarrollar estas labores agrícolas.
La diferencia de precios explica la magnitud del impacto. ASAJA toma como referencia los 1,46 euros por litro de 2026, frente a los 0,95 euros de hace un año. Es decir, 51 céntimos más por litro y un incremento próximo al 54 %.
Aplicado al consumo anual estimado del sector, el encarecimiento se traduce en 1.734.000 euros adicionales que tendrán que asumir las explotaciones agrícolas de Balears.
Márgenes cada vez más estrechos
ASAJA-Balears advierte de que el incremento llega en un momento especialmente complicado para el sector, con numerosas explotaciones trabajando ya con márgenes de rentabilidad muy reducidos e incluso negativos.
A la factura del combustible se añade el incremento de otros costes imprescindibles para la actividad agrícola, con especial incidencia de los fertilizantes. Una situación que, según la organización, resulta todavía más complicada en Baleares debido a los sobrecostes estructurales derivados de la insularidad.
La subida del combustible afecta directamente a prácticamente todas las labores del campo, desde la preparación y mantenimiento de las explotaciones hasta la utilización de maquinaria agrícola, incrementando así los costes de producción.
El gasóleo agrícola llegó a 1,649 euros
La preocupación del sector se ha intensificado durante las últimas semanas. Según los datos del Ministerio de Agricultura manejados por las organizaciones agrarias, el gasóleo agrícola llegó a alcanzar los 1,649 euros por litro el pasado 7 de septiembre.
Ante esta escalada, ASAJA-Balears se ha sumado a las reivindicaciones planteadas a nivel nacional por ASAJA, COAG y UPA, que han anunciado movilizaciones en todo el país para reclamar medidas frente al aumento de los precios de los combustibles.
El calendario añade además otra preocupación para los productores. El próximo 30 de septiembre finaliza la ayuda extraordinaria para la compra de gasóleo agrícola y, según denuncia ASAJA-Balears, hasta el momento no se ha anunciado ninguna medida alternativa que permita amortiguar el impacto.
El sector reclama así una respuesta ante un incremento de costes que amenaza con reducir todavía más la rentabilidad de las explotaciones baleares, en un contexto en el que agricultores y ganaderos vienen advirtiendo de las dificultades para mantener económicamente viable su actividad.






