La IGP Sobrassada de Mallorca reforzó su proyección este martes en el Estadi Mallorca Son Moix con una acción gastronómica en el marco del partido entre el RCD Mallorca y el Valencia CF. El escenario fue el exclusivo IKONO Premium Club, un espacio reservado para invitados del ámbito empresarial, institucional y deportivo.
La iniciativa, impulsada por el Consejo Regulador de la IGP, contó con un showcooking en directo a cargo de la chef Marga Brunet, al frente del restaurante S’Era de Pula, junto al segundo de cocina Álex López. Ambos elaboraron dos propuestas diseñadas para resaltar la versatilidad del producto: un brioche relleno de lomo con col acompañado de bechamel y crujiente de sobrasada, y unas albóndigas con sepia y sobrasada.
Formada en el prestigioso El Celler de Can Roca, Brunet ha desarrollado una trayectoria marcada por la defensa del producto local y la reinterpretación contemporánea de la cocina mallorquina. Su participación en este evento subraya el valor gastronómico de la sobrasada como ingrediente capaz de adaptarse a nuevas propuestas sin perder su esencia tradicional.
Gastronomía y fútbol, una alianza estratégica
La acción forma parte de la colaboración entre el RCD Mallorca y el Consejo Regulador, que busca impulsar la promoción del producto local en escenarios de gran visibilidad. Esta alianza refuerza la conexión entre deporte y gastronomía, generando sinergias que favorecen tanto al sector productor como a la proyección de la identidad cultural de la isla.
Los asistentes al espacio VIP pudieron degustar las elaboraciones en un entorno que combina ocio, negocio y representación institucional, consolidando el estadio como un escaparate no solo deportivo, sino también gastronómico.
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Un producto con sello de calidad europeo
La sobrasada de Mallorca cuenta con el reconocimiento de Indicación Geográfica Protegida desde 1996, otorgado por la Unión Europea. Este sello garantiza que su elaboración sigue estrictos parámetros de calidad, tradición y origen, supervisados por el Consejo Regulador.
Actualmente, el organismo agrupa a 19 empresas elaboradoras y se encarga de velar por el cumplimiento de los requisitos de producción, curación y control de calidad del producto, incluyendo análisis físico-químicos y sensoriales, así como la supervisión de la cría del cerdo negro mallorquín.
La presencia de la sobrasada en eventos vinculados al club bermellón trasciende lo culinario. Estas acciones permiten acercar el producto a aficionados y visitantes, contribuyendo a reforzar su papel dentro de la economía local y su vínculo con el turismo.
Con iniciativas como esta, el RCD Mallorca amplía su papel como agente activo en la promoción del patrimonio gastronómico de la isla, situando a la sobrasada como uno de sus grandes emblemas culturales en un contexto cada vez más global.






