El restaurante Selvatge ha presentado este viernes su nueva imagen corporativa y la consolidación de su proyecto gastronómico, en un acto dirigido a prensa especializada que ha servido también como carta de presentación de su renovada cocina: un discurso culinario basado en el producto local, la temporalidad y el vínculo directo con el territorio.
Ubicado en una casa familiar del siglo XIX rehabilitada en el centro del pueblo de Selva, el restaurante refuerza así una identidad que combina tradición arquitectónica y una propuesta gastronómica contemporánea, articulada en torno al kilómetro cero y a la colaboración con Agromallorca, que aporta el eje agrícola del proyecto.
Durante la presentación, el CEO de AgenciaCom, Toni Martorell, explicó que la nueva identidad visual nace «de un elemento real del paisaje», una línea gráfica inspirada en el entorno de Selva que busca transmitir origen, pertenencia y coherencia con el lugar sin artificios. Según señaló, el objetivo del rediseño no es transformar el proyecto, sino “alinearlo visualmente con lo que ya es”.

En la misma línea, la propietaria del restaurante, Esperança Pou, subrayó que Selvatge «es un relato completo que atraviesa la experiencia del comensal», desde el espacio hasta la cocina y el servicio. Pou insistió en la voluntad de proyectar una imagen fiel a su esencia: un restaurante donde la gastronomía «se vive con calma, cercanía y producto local”, con especial protagonismo del tomate de ramallet como elemento vertebrador del discurso culinario.
Por su parte, el chef Álex Pardo explicó que la cocina del restaurante se construye desde los fondos, guisos y salsas como base técnica, y desde el producto de temporada como guía creativa. «Buscamos que el ingrediente se reconozca», afirmó, destacando el papel central del tomate de ramallet, presente en distintos momentos del menú «del mar al dulce».

La presentación gastronómica ha permitido trasladar esa filosofía a la mesa con un menú que ha recorrido distintas interpretaciones del producto local: desde elaboraciones con tomate de casa y pescado curado en salmuera, hasta platos como cigala a la parrilla con algas, atún acompañado de guiso tradicional de carne, o cordero de fincas propias con verduras de temporada. El cierre ha llegado con una original tatin de tomate de ramallet confitado, helado de queso de cabra y caramelo de tomate.
Con esta nueva etapa, Selvatge refuerza su posicionamiento como restaurante de referencia en cocina de proximidad en Mallorca, integrando paisaje, producto y relato gastronómico en una misma experiencia. El proyecto incorpora además una mirada hacia su terraza ajardinada como espacio clave para la temporada de primavera y verano, así como una propuesta líquida que combina vinos locales y nacionales con una coctelería de enfoque contemporáneo.
Tras la comida, los asistentes han podido conocer en detalle la nueva fase del proyecto y han recibido un obsequio de la empresa colaboradora Agromallorca, en una jornada que consolida la evolución de Selvatge hacia un concepto gastronómico más definido, coherente y conectado con su entorno.






