COIBA y ABIC piden revisar el modelo de acceso a cargos directivos tras una sentencia del TSJIB sobre una plaza en Atención Primaria.
El Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de les Illes Balears y la Associació Balear d’Infermeria Comunitària han reclamado avanzar hacia un modelo de gestión sanitaria en el que los puestos directivos se asignen en función de méritos, competencias y formación en gestión, por encima de la titulación de origen. Ambas entidades han hecho público este posicionamiento tras una reciente resolución del Tribunal Superior de Justicia de las Illes Balears que anula la convocatoria de una plaza de dirección de Zona Básica de Salud en Mallorca, a la que se había designado a una enfermera.
En un comunicado conjunto, las organizaciones subrayan que su objetivo no es generar confrontación entre profesionales sanitarios, sino defender un modelo basado en la colaboración, el respeto y el trabajo en equipo como pilares fundamentales para garantizar una atención de calidad.
COIBA y ABIC consideran que la dirección de equipos de Atención Primaria responde principalmente a funciones de carácter organizativo y de gestión, centradas en la coordinación de recursos humanos, materiales y asistenciales. Por ello, defienden que estos cargos deben vincularse a competencias en liderazgo, planificación y toma de decisiones, independientemente de la profesión de origen.
En este sentido, ambas entidades destacan que el sistema sanitario actual funciona bajo un modelo multidisciplinar en el que distintos perfiles profesionales, especialmente el de enfermería, han asumido un papel creciente tanto en el ámbito clínico como en el organizativo. Recuerdan además que en Baleares ya existen enfermeras desempeñando funciones de dirección y gestión con «plena normalidad, eficacia y reconocimiento institucional».
El comunicado también pone el foco en el marco legal vigente, en particular en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), aprobada en 2003. Según COIBA y ABIC, se trata de una normativa que responde a un contexto sanitario distinto al actual y cuya falta de actualización puede dar lugar a interpretaciones restrictivas que no reflejan la realidad del sistema. Por ello, consideran urgente adaptar la legislación a los nuevos modelos asistenciales y a la evolución de las profesiones sanitarias.
Más allá del debate jurídico, ambas organizaciones insisten en que el foco debe situarse en la calidad de la atención y la eficiencia del sistema sanitario. A su juicio, limitar el acceso a cargos directivos a una única categoría profesional no solo resulta restrictivo, sino que puede suponer un freno al desarrollo profesional y a la necesaria transformación de los modelos de liderazgo en sanidad.
En este contexto, COIBA y ABIC reclaman el reconocimiento efectivo de la capacidad de las enfermeras para acceder a puestos de dirección, así como la implantación de un modelo basado en criterios objetivos de competencia y experiencia. Asimismo, piden respetar la realidad organizativa actual, que, según sostienen, ha demostrado resultados positivos en términos de funcionamiento y calidad asistencial.
Ambas entidades concluyen reiterando su compromiso con un sistema sanitario «más eficiente, equitativo y centrado en las personas», y apuestan por avanzar hacia modelos de liderazgo más abiertos, colaborativos y adaptados a los retos presentes y futuros del sector.






