El Trofeo Cormorán ha cerrado su edición de 2026 con 44 embarcaciones participantes y ocho vencedores en las diferentes categorías. La regata, organizada por el Reial Club Nàutic de Pollença, se disputó los días 21 y 22 de agosto en la Bahía de Pollença y volvió a reunir a una destacada representación de la vela clásica.
Argyll, Gipsy, Clarionet, Barlovento, Rocaia y Silver Fox, junto a los regatistas Paco Ibáñez y Víctor Pérez-Marc Brannagh, fueron los grandes triunfadores de una edición marcada por unas condiciones meteorológicas exigentes.
La prueba se consolida además como una cita estratégica dentro del calendario de vela clásica del Mediterráneo, al servir de enlace entre las regatas de Palma y la Copa del Rey de Barcos de Época, que se disputa en Menorca.
Ocho ganadores en la Bahía de Pollença
En las categorías de clásicos, el Argyll, de Griff Rhys Jones, se impuso en Época Bermudiana; el Gipsy, de José Luis Vilar, ganó en Época Cangreja; el Clarionet, de David Miles, se adjudicó la categoría Clásicos; y el Barlovento, de Manuel Martínez, venció en Espíritu de Tradición.
En ORC, el Rocaia, de Antonio Rotger, logró la victoria en ORC B, mientras que el Silver Fox, de Pere Antoni Nadal, se proclamó campeón en ORC A.
Por su parte, Paco Ibáñez se impuso en OK Dinghy, clase que se estrenaba este año en el Trofeo Cormorán, y Víctor Pérez-Marc Brannagh consiguió el triunfo en Flying Fifteen.
La flota clásica reunió además a varios barcos que llegaban de brillar en la reciente Illes Balears Clàssics. Argyll, Barlovento y Clarionet desembarcaron en Pollença después de ganar sus respectivas categorías en Palma y antes de poner rumbo a Menorca.

Tercer triunfo seguido del Silver Fox
Uno de los grandes protagonistas fue el Silver Fox, que conquistó por tercer año consecutivo la categoría ORC A. Su armador y comodoro del Reial Club Nàutic de Pollença, Pere Antoni Nadal, destacó la consolidación del Trofeo Cormorán como «la regata enseña del club».
El triunfo llegó después de dos jornadas complicadas. «Hoy ha sido una regata durísima, con muchos cambios y mucho oleaje», explicó Nadal. El Silver Fox tuvo que sobreponerse incluso a una avería con el spinnaker para completar el recorrido y revalidar el título.
Las condiciones también pusieron a prueba al resto de la flota. El coordinador técnico, Joan Piza, explicó que la primera jornada estuvo marcada por un viento del norte muy variable. Pese a ello, pudieron completarse dos pruebas de barlovento/sotavento, salvo para los clásicos, que disputaron un recorrido costero.
El domingo tampoco apareció el habitual embat estival, aunque el comité pudo organizar una atractiva regata costera de 18 millas para ORC y clásicos.
Clarionet prolonga su gran momento
Otro de los nombres destacados fue el Clarionet, construido en 1965, que volvió a ganar después de imponerse también en la Illes Balears Clàssics.
Teresa Parry, miembro de su tripulación, destacó el conocimiento que tiene el equipo de las particularidades de la Bahía de Pollença. «Siempre es un poco retornar a casa», señaló.
El Clarionet llegará ahora a la Copa del Rey de Barcos de Época en plena forma después de acumular esta temporada tres primeros puestos y dos segundos.
La tradicional entrega de los cormoranes en las terrazas del Reial Club Nàutic de Pollença puso el punto final a una edición que refuerza el peso de la regata dentro del calendario nacional de vela clásica y su papel como puente entre las principales competiciones que se celebran en Mallorca y Menorca.






