Lo que empezó como un dispositivo de vigilancia rutinaria terminó con la identificación de un vertido ilegal de escombros. El pasado mes de abril, la Unidad de Drones de la Policía Local de Palma sobrevolaba la zona de Son Banya ante el inminente inicio de una operación policial en el poblado cuando, de manera fortuita, una de las cámaras detectó una furgoneta que circulaba por un descampado cercano con actitud sospechosa.
Los agentes decidieron seguir el vehículo con uno de los drones y grabaron el momento en que el conductor detenía la marcha y los ocupantes se apeaban para descargar restos de obra. Aunque en ese momento los efectivos estaban centrados en la preparación de la intervención en Son Banya y no pudieron interceptar a los infractores de forma inmediata, las imágenes y fotografías obtenidas quedaron registradas.
Posteriormente, el material fue remitido al Grupo de Investigación y Seguimiento de Denuncias, que inició las averiguaciones oportunas y logró identificar al titular del vehículo implicado en el vertido.
El responsable ha sido denunciado por una infracción grave de la Ordenanza municipal de limpieza, deshechos y residuos sólidos urbanos, una sanción que puede alcanzar los 1.500 euros. Además, deberá asumir los costes de la retirada de los escombros depositados de forma ilegal.




