El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reprochado este lunes a la patronal su ausencia en el acto de firma de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) y le ha pedido que “cumpla su parte” en la mejora de los salarios. El jefe del Ejecutivo ha instado a las organizaciones empresariales a sentarse con los sindicatos en la negociación colectiva y a impulsar subidas salariales “de manera generalizada”.
“Hoy le pido a la patronal que se siente con los sindicatos en las mesas de negociación colectiva y que vayamos a un aumento generalizado de los sueldos allí donde, por desgracia, no se están produciendo”, ha señalado Sánchez, quien también se ha preguntado “dónde está la patronal cuando el Ibex alcanza máximos históricos o cuando la economía crece al 2,8%, muy por encima de la media europea”.
El presidente, que no acudía personalmente a este acto protocolario desde 2020, quiso escenificar en esta ocasión su respaldo a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, defendiendo la subida del salario mínimo como una “decisión política consciente” y poniendo el foco en la ausencia de la CEOE. “Es la patronal la que decide borrarse”, afirmó.
En 2018 el SMI era de 735€. Hoy firmamos un nuevo aumento: hasta 1.221€.
Reafirmamos nuestro compromiso de seguir dignificando el trabajo, ampliando derechos y gobernando para la mayoría social.
Porque España avanza cuando avanzan sus trabajadores y trabajadoras. pic.twitter.com/N7Seoa2UMw
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) February 16, 2026
Durante el acto, Díaz agradeció a Sánchez su apoyo y aseguró que el Gobierno ha estado “siempre en el lado correcto de la historia” en decisiones como el incremento del salario mínimo. La vicepresidenta reconoció además que su posición “no es neutral” y subrayó que se debe a los trabajadores, “su mayor orgullo”.
La subida del SMI será del 3,1%, hasta los 1.221 euros mensuales en 14 pagas, con efectos retroactivos desde enero. El incremento supone 37 euros más al mes y 518 al año para cerca de 2,5 millones de trabajadores, en su mayoría jóvenes y mujeres.
Se trata del octavo aumento del salario mínimo desde la llegada de Sánchez a La Moncloa y el sexto consecutivo sin acuerdo con la patronal, que considera excesiva la subida. El incremento se firma entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos, se aprueba posteriormente por real decreto en el Consejo de Ministros y entra en vigor sin necesidad de pasar por el Congreso.





