El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, inauguró este lunes el nuevo Parador de Ibiza-Dalt Vila, el primero de la red pública en Baleares, un proyecto que ha tardado casi dos décadas en completarse y cuya inversión total roza los 47 millones de euros. El establecimiento comenzará a recibir clientes el próximo 10 de marzo.
El hotel se ubica en el conjunto histórico del Castillo y la Almudaina, en plena Dalt Vila —Patrimonio Mundial de la UNESCO—, y su construcción ha estado marcada por la aparición de importantes restos arqueológicos que obligaron a rediseñar el proyecto, paralizar las obras en 2012 y reanudarlas en 2019 con financiación adicional del Estado.
Del total invertido, más de 43 millones se destinaron a la rehabilitación patrimonial y preservación arqueológica, mientras que Paradores aportó otros 3,5 millones para el equipamiento hotelero. El complejo contará con 41 habitaciones repartidas en cinco edificios, piscina exterior, zona wellness, restaurante, cafetería, terrazas y espacios para eventos con vistas al puerto.

Durante la inauguración, Hereu defendió la red de Paradores como un “proyecto de país” y aseguró que el nuevo establecimiento ayudará a impulsar un turismo más sostenible y a reducir la estacionalidad en la isla.
Jornadas de puertas abiertas
Uno de los elementos más singulares será un centro de interpretación con nueve catas arqueológicas musealizadas, algunas visitables, cuya apertura está prevista para finales de este año. El edificio incorporará además una colección artística con obras inspiradas en la luz y la cultura ibicenca.
Antes de la apertura oficial, los residentes podrán conocer el recinto en dos jornadas de puertas abiertas los días 7 y 8 de marzo, de 10.00 a 14.00 horas. Paradores también aplicará un descuento del 20% para residentes en Ibiza.






