La Guardia Civil investiga a tres personas como presuntas responsables de un delito de maltrato animal y otro de intrusismo profesional tras descubrir en una finca rústica de Campanet una presunta explotación dedicada a la cría y preparación de gallos para peleas ilegales.
La actuación ha sido desarrollada por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) y de la Unidad Central del Servicio Cinológico y Remonta de la Guardia Civil, dentro de un operativo centrado en la lucha contra el uso de artes prohibidas de caza y la protección del bienestar animal.
Más de 350 gallos y decenas con lesiones
Durante el registro de la finca, los agentes localizaron cerca de 350 aves de la raza Combatiente Español, una estirpe tradicionalmente asociada a las peleas de gallos. De todos los ejemplares hallados, más de 70 presentaban lesiones y otros signos que, según la investigación, serían compatibles con su participación en combates clandestinos.
Los investigadores también encontraron numerosas jaulas, tanto individuales como colectivas, destinadas a la cría y mantenimiento de las aves, así como un reñidero que presentaba indicios de haber sido utilizado de forma habitual para la celebración de enfrentamientos entre gallos.
Medicamentos e instrumental quirúrgico
La inspección permitió además descubrir dos dependencias donde se almacenaba una importante cantidad de medicamentos veterinarios, instrumental y material quirúrgico.
Según la Guardia Civil, los indicios apuntan a que ese material habría sido utilizado para realizar tratamientos veterinarios sin la correspondiente autorización ni titulación profesional. Entre las prácticas detectadas figuran la mutilación de crestas y barbillas, la sustitución de espolones y el tratamiento de heridas ocasionadas durante los combates, intervenciones habitualmente relacionadas con la preparación de aves para peleas.
Incautados más de 70 animales
- Como resultado de la operación, el SEPRONA procedió a la incautación de los más de 70 gallos que presentaban signos compatibles con maltrato animal, así como de todos los medicamentos veterinarios y el material quirúrgico intervenidos durante el registro.
Las diligencias ya han sido remitidas a la autoridad judicial competente y la investigación permanece abierta. La Guardia Civil no descarta que puedan producirse nuevas actuaciones relacionadas con este caso en los próximos días.






