PIMEM ha alertado de que la falta de actualización de los parámetros del IRPF está absorbiendo una parte creciente de las subidas salariales, aumentando la distancia entre el esfuerzo económico que realizan las empresas y la mejora que finalmente llega al bolsillo de los trabajadores.
La patronal mallorquina se hace eco de las conclusiones del informe del Observatori de Pime de Catalunya Aumento de la presión fiscal por la no deflactación de las tarifas del IRPF. El fiscal drag en España y Europa, que analiza los efectos de la denominada progresividad en frío sobre trabajadores, empresas y autónomos.
Este fenómeno se produce cuando los salarios aumentan para compensar la inflación, mientras permanecen congelados los tramos, mínimos, reducciones y deducciones del IRPF. El resultado, según el estudio, es que los contribuyentes terminan pagando proporcionalmente más impuestos pese a no haber aumentado realmente su poder adquisitivo.
Solo la mitad de la subida llega al bolsillo
El informe analiza nóminas de trabajadores de los sectores de la hostelería, el metal y la limpieza. Sus conclusiones reflejan que, por cada 100 euros adicionales de coste laboral que asume una empresa, el empleado recibe entre 48 y 56 euros netos. Los restantes 44-52 euros corresponden al IRPF y las cotizaciones sociales.
Visto desde la perspectiva contraria, para conseguir que un trabajador cobre 100 euros netos adicionales, la empresa debe incrementar su coste laboral entre 180 y 210 euros.
El estudio también señala que el tipo efectivo del IRPF ha aumentado entre 1,3 y 3,2 puntos porcentuales entre los nueve perfiles analizados sin que haya cambiado su situación personal o familiar. Esto supone pagar entre 278 y 955 euros adicionales de IRPF al año.
PIMEM advierte de que esta situación reduce la eficacia de las subidas salariales, al tiempo que incrementa los costes de las pymes, presiona sus márgenes y perjudica su competitividad.
Subir el sueldo como el IPC ya no basta
Otro de los datos destacados del informe es que incrementar los salarios en la misma proporción que la inflación no garantiza mantener el poder adquisitivo.
Las simulaciones toman como referencia una subida salarial bruta del 22,1%, equivalente a la inflación acumulada entre 2020 y 2025. Pese a ello, los trabajadores analizados terminarían perdiendo entre un 2,8% y un 4% de poder adquisitivo neto.
Para compensarlo completamente, según el estudio, las empresas tendrían que incrementar los salarios entre cuatro y once puntos porcentuales por encima de la inflación, lo que supondría un sobrecoste anual de entre 1.142 y 3.315 euros por empleado.
PIMEM pide actualizar el IRPF
PIMEM y Pimec consideran además insuficiente actuar exclusivamente sobre los tramos del impuesto. Según los datos del Banco de España recogidos en el informe, el 58% del efecto de la progresividad en frío estaría relacionado con la congelación de mínimos personales y familiares, reducciones, deducciones y otros beneficios fiscales.
Por ello, ambas patronales reclaman establecer un mecanismo regular, transparente y previsible para revisar los parámetros monetarios del IRPF, de manera que la decisión de actualizarlos o mantenerlos congelados sea explícita y forme parte del debate presupuestario.
«No estamos pidiendo una rebaja de impuestos, simplemente que no se incrementen automáticamente con el IPC», sostienen las organizaciones empresariales.
Entre sus propuestas se encuentra priorizar la actualización de los mínimos personales y familiares, revisar la reducción por rendimientos del trabajo y adaptar los parámetros específicos aplicados a los autónomos.
En el ámbito autonómico, PIMEM y Pimec reclaman también avanzar hacia un mecanismo estable de revisión del tramo autonómico del IRPF, especialmente dirigido a proteger las rentas bajas y medias, donde se concentra una parte importante de los trabajadores de las pequeñas y medianas empresas.






