VOX en el Ayuntamiento de Ibiza ha denunciado la decisión del alcalde, Rafael Triguero, de suspender el pleno ordinario correspondiente al mes de agosto, una medida que dejará a los grupos de la oposición prácticamente dos meses sin poder ejercer con normalidad su labor de fiscalización y control del equipo de gobierno municipal.
El concejal de VOX, Luis Astorri, considera «inaceptable» que una ciudad de más de 50.000 habitantes y sometida durante los meses de verano a una enorme presión turística vea interrumpida su actividad plenaria ordinaria precisamente en agosto.
«Ibiza no cierra por vacaciones y el Ayuntamiento tampoco debería hacerlo. En agosto los problemas de nuestros vecinos no desaparecen; al contrario, es uno de los meses de mayor actividad y presión sobre los servicios municipales de todo el año», ha señalado Astorri.
El acuerdo sobre periodicidad de las sesiones aprobado por el Pleno municipal el 30 de junio de 2023 establece la celebración de un pleno ordinario mensual el último jueves de cada mes. El mismo acuerdo faculta al alcalde para suspender el correspondiente al mes de agosto como consecuencia del periodo vacacional, siempre que ello no perjudique la gestión de los asuntos municipales.
VOX subraya, por tanto, que la suspensión no es una obligación, sino una decisión que corresponde adoptar al alcalde, y reprocha a Triguero que haya optado por utilizar esa facultad sin consensuar previamente con los grupos de la oposición una alternativa que garantizara el normal ejercicio de sus funciones.
«Que el alcalde tenga la facultad de suspender el pleno no significa que tenga la obligación de hacerlo. Rafael Triguero ha tomado una decisión política y debe asumir la responsabilidad política de dejar a la oposición sin su principal instrumento ordinario de control durante prácticamente dos meses», ha afirmado Astorri.
Durante agosto únicamente se celebró un pleno extraordinario a principios de mes destinado a la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad. Para VOX, esta sesión extraordinaria y de contenido específico no puede sustituir la función política y fiscalizadora de un pleno ordinario, en el que los grupos municipales pueden plantear sus iniciativas y ejercer el control sobre la gestión del gobierno municipal.
Astorri ha advertido, además, de que esta situación perjudica especialmente a los grupos minoritarios, cuyas posibilidades de presentar iniciativas y ejercer la oposición son ya más limitadas.
«El control al Gobierno municipal no es una molestia administrativa que pueda ponerse en pausa durante las vacaciones. Es una obligación democrática. Los vecinos nos han elegido también para preguntar, exigir explicaciones, presentar propuestas y fiscalizar cómo se gestiona su dinero, y el alcalde no debería dificultar ese trabajo», ha añadido.
VOX considera que existían alternativas perfectamente compatibles con el periodo estival. En otras instituciones, como el Consell de Mallorca, el pleno ordinario correspondiente a agosto se adelanta habitualmente a finales de julio, lo que permite organizar las vacaciones sin eliminar una sesión ordinaria.
Por ello, VOX exige que esta situación no vuelva a repetirse y que, de cara a próximos ejercicios, el Ayuntamiento establezca una fórmula que permita compatibilizar el periodo vacacional con el derecho de todos los grupos municipales a ejercer regularmente sus funciones.
«Triguero ha escogido la solución más cómoda para su Gobierno y la peor para la oposición: eliminar el pleno. Gobernar también significa dar explicaciones, incluso en agosto», ha concluido Astorri.




