Dos empresas competirán por hacerse con la gestión y explotación de la instalación náutico-deportiva del puerto de Eivissa. El Club Náutico Ibiza y Puertos y Litorales Sostenibles SL, actual gestor de las instalaciones, han presentado sus respectivas ofertas al concurso convocado por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB).
La concesión tendrá una duración máxima de 25 años y plantea una profunda transformación de las instalaciones, con una inversión estimada de 20 millones de euros. El proyecto tendrá, además, un marcado carácter deportivo, con especial protagonismo para la vela y el piragüismo.
Precisamente, uno de los objetivos establecidos por la APB es consolidar este espacio como un referente para la práctica de deportes vinculados al mar. Para ello, los pliegos obligan al futuro concesionario a impulsar escuelas de vela y piragüismo y crear equipos federados de competición en ambas disciplinas.
También deberá organizar competiciones y actividades recreativas, desarrollar un sistema de ayudas y apoyo logístico para deportistas y promover iniciativas formativas de carácter deportivo, social, cultural y medioambiental.
El compromiso económico que cada candidato destine al fomento de la actividad deportiva será uno de los aspectos que tendrá en cuenta la Autoridad Portuaria a la hora de valorar las ofertas.
20 millones para renovar las instalaciones
La modernización del complejo constituye otro de los grandes ejes de la licitación. Las actuaciones previstas movilizarán alrededor de 20 millones de euros divididos en dos fases.
La primera supondrá una inversión aproximada de 15 millones y deberá ejecutarse durante los dos primeros años de la concesión. Incluye la reordenación integral del espejo de agua, la construcción de un nuevo dique de abrigo y la remodelación de las edificaciones existentes.
La segunda fase, estimada en otros cinco millones de euros, estará condicionada a la aprobación del Plan Especial del puerto de Eivissa y permitirá ampliar y desarrollar las edificaciones actuales.
Un mínimo de 170 amarres
El proyecto está pensado fundamentalmente para embarcaciones con base en el puerto. La instalación deberá ofrecer un mínimo de 170 amarres para barcos de entre seis y quince metros de eslora, de los cuales hasta un 15 por ciento podrán reservarse para embarcaciones transeúntes.
El futuro gestor tendrá que prestar asimismo servicios de gestión de amarres, restauración, suministro de agua y electricidad, reparación de embarcaciones, aparcamiento y marina seca.
La sostenibilidad también tendrá peso en el nuevo modelo. Como mínimo, el 4 por ciento de los amarres deberá disponer de puntos de recarga para embarcaciones eléctricas.
Las ofertas deberán subsanar documentación
El procedimiento se encuentra todavía en sus primeras fases. La Mesa de Apertura de concursos de concesiones ha revisado la documentación presentada por los dos aspirantes y ha detectado que es necesario subsanar determinada documentación administrativa.
Esta circunstancia ha impedido abrir por el momento el denominado sobre 2, que contiene las propuestas técnicas que deberán ser valoradas para decidir la adjudicación.
Las dos empresas disponen ahora del plazo previsto para efectuar las correcciones requeridas. Una vez completado este trámite, la Mesa procederá a abrir las ofertas técnicas.
La APB recalca que se trata de un procedimiento habitual en este tipo de concursos y que no implica ni la paralización del proceso ni modificaciones en el calendario previsto para adjudicar una concesión que determinará el futuro de la instalación náutico-deportiva del puerto de Eivissa durante las próximas décadas.





