El PSIB-PSOE de Llucmajor ha reclamado al Ayuntamiento la devolución de parte de la tasa de basuras cobrada a los vecinos al considerar que durante los últimos años se ha producido un sobrecobro superior al millón de euros, mientras el servicio de recogida de residuos se ha deteriorado hasta provocar la declaración de emergencia sanitaria en el municipio. La formación socialista ha registrado una nueva moción que llevará al próximo pleno con el objetivo de revisar la tasa y reintegrar el dinero que, según sostiene, se ha cobrado por encima del coste real del servicio.
El portavoz socialista, Jaume J. Oliver, ha recordado que hace un año el grupo ya presentó una iniciativa en este sentido, aprobada por unanimidad en el pleno de octubre de 2025, aunque denuncia que el equipo de gobierno no ha ejecutado ninguno de los acuerdos adoptados. A su juicio, la situación actual demuestra el incumplimiento de aquel mandato y la falta de respuesta municipal ante un problema que se ha agravado con el paso del tiempo.
La nueva propuesta llega después de que el Ayuntamiento solicitara formalmente la declaración de emergencia sanitaria debido a la acumulación de toneladas de basura en las calles, contenedores desbordados, malos olores y la proliferación de insectos y roedores. Para el PSIB, este escenario evidencia que los vecinos han estado pagando una de las tasas de residuos más elevadas de Mallorca sin recibir un servicio acorde con el importe abonado.
Oliver ha asegurado que las liquidaciones presupuestarias de los últimos ejercicios reflejan que el Ayuntamiento ha generado superávits reiterados con la tasa de basuras, vulnerando, según afirma, el principio de correspondencia entre el coste del servicio y la recaudación. En este sentido, acusa al equipo de gobierno que dirige la alcaldesa Xisca Lascolas de haber permitido que el municipio alcanzara una situación de degradación incompatible con una correcta gestión de un servicio esencial.
La moción socialista plantea la elaboración de un informe técnico y económico sobre el coste real del servicio durante los últimos seis años, la revisión inmediata de la ordenanza fiscal para ajustar la tasa al coste efectivo, la devolución proporcional de las cantidades cobradas en exceso y la puesta en marcha de medidas urgentes para mejorar la recogida de residuos, incluyendo mecanismos de control y sanción. Asimismo, reclama que no se aprueben nuevos incrementos de la tasa mientras no se justifique públicamente un aumento real del coste del servicio y que toda la documentación se publique en el portal de transparencia municipal.






