Algaida reclama frenar el crecimiento turístico y alerta de infraviviendas en suelo rústico

GOIB EDAR ARTA

El Ayuntamiento de Algaida quiere que los municipios de interior tengan voz propia en el debate sobre los límites del turismo en Mallorca. La alcaldesa, Margalida Fullana (PSIB), defenderá este jueves en el pleno municipal una moción que reclama avanzar hacia un modelo basado en el decrecimiento turístico, la protección del territorio y la garantía del acceso a la vivienda, atendiendo específicamente a la realidad de Algaida, Pina y Randa.

La propuesta parte de una iniciativa que los grupos socialistas trasladarán también a otros ayuntamientos, aunque en Algaida se ha adaptado a los problemas específicos del municipio. El Consistorio sostiene que la presión derivada del actual modelo turístico no afecta únicamente a las zonas costeras, sino que se extiende también al interior de Mallorca.

Entre sus consecuencias señala el encarecimiento de la vivienda, la presión del alquiler turístico, la adquisición de inmuebles por extranjeros, la explotación del suelo rústico y la creciente demanda de recursos básicos, con especial preocupación por el agua.

Infraviviendas ante la imposibilidad de pagar una casa

Uno de los aspectos en los que la moción pone especial énfasis es la situación detectada en el suelo rústico de Algaida. El Ayuntamiento advierte de que el problema va más allá de las construcciones ilegales y las infracciones urbanísticas.

Según recoge la propuesta, en algunas parcelas se han localizado caravanas, contenedores y pequeñas construcciones precarias utilizadas como vivienda habitual por familias con menores, personas mayores, personas solas y trabajadores que, pese a disponer de ingresos, no pueden acceder a una vivienda a precios de mercado.

Ante esta realidad, Algaida pide al Govern y al Consell de Mallorca que, junto a los ayuntamientos, establezcan mecanismos de coordinación entre disciplina territorial, urbanismo, vivienda y servicios sociales. El objetivo es que el restablecimiento de la legalidad urbanística pueda ir acompañado, en los casos de vulnerabilidad, de alternativas residenciales legales y dignas.

«Proteger el suelo rústico no es solo impedir que se construya ilegalmente. También es evitar que, por falta de alternativas habitacionales, el suelo rústico acabe convirtiéndose en el refugio residencial de las personas que no pueden acceder a una vivienda digna», sostiene la moción.

El Ayuntamiento recuerda además la actividad desarrollada en el municipio en materia de disciplina urbanística. Según los datos de la Memoria de 2025 de la Agencia de Defensa del Territorio (ADT) recogidos en la propuesta, en Algaida se realizaron 91 visitas a parcelas, diez demoliciones o restablecimientos, nueve procedimientos y nueve sanciones.

Menos plazas turísticas y límites a la compra especulativa

La moción expresa también su apoyo a movilizaciones ciudadanas como la cadena humana de Es Trenc o la manifestación del pasado 26 de julio y reclama abandonar «la vía del crecimiento ilimitado» para reducir de manera efectiva la presión humana sobre Mallorca.

Entre las medidas planteadas figura una reducción del techo de plazas turísticas, teniendo en cuenta la distribución territorial del alquiler vacacional y sus consecuencias sobre la capacidad residencial y los servicios de cada municipio.

Algaida defiende que cualquier política de decrecimiento debe tener en cuenta las diferencias existentes entre territorios y factores como la disponibilidad de vivienda, los recursos hídricos, el saneamiento, la movilidad, los residuos, los servicios públicos o la extensión del suelo rústico.

En materia residencial, el Consistorio recuerda que ya aprobó solicitar la declaración de Algaida como municipio tensionado para poder aplicar las medidas contempladas en la ley estatal de vivienda dirigidas a contener los alquileres. Ahora reclama al Govern que desbloquee esta posibilidad.

También pide incrementar la vivienda pública y asequible, fomentar la rehabilitación y adoptar medidas para frenar la compra de viviendas con fines meramente especulativos por fondos de inversión y no residentes.

El agua, en el centro del debate

La disponibilidad de agua ocupa un apartado destacado de la iniciativa. El Ayuntamiento advierte de que la sostenibilidad turística y territorial no puede medirse únicamente mediante el número de visitantes o plazas disponibles, sino también por la capacidad de cada municipio para garantizar el abastecimiento, el saneamiento y la depuración.

Algaida asegura haber impulsado actuaciones para detectar y reparar fugas y digitalizar la red, mientras trabaja en la recuperación de captaciones, la renovación de pluviales y soluciones para los problemas de saneamiento de aguas pluviales.

Precisamente para afrontar estas inversiones, el Ayuntamiento reclama que los fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) lleguen también a los municipios del interior, al considerar que soportan igualmente las consecuencias del turismo.

Algaida asegura disponer ya de proyectos relacionados con el ciclo del agua por valor de unos tres millones de euros susceptibles de recibir financiación. También plantea que la ecotasa pueda destinarse a vivienda, movilidad, caminos rurales, protección territorial y adaptación al cambio climático.

Finalmente, la moción reclama al Govern y al Consell que la financiación municipal no dependa únicamente del número de habitantes empadronados, sino que incorpore factores como la población real y estacional, la extensión territorial, la dispersión residencial y la presión sobre los servicios públicos.

El planteamiento se resume en una última reivindicación: que Algaida, Pina y Randa continúen siendo pueblos donde vivir y no únicamente territorios «donde invertir, construir, visitar o consumir recursos».

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