La alcaldesa de Alcúdia, Fina Linares, ha participado hoy en la jornada de presentación del Protocolo General de Actuación para la estabilización y la recuperación de la zona costera de la bahía de Alcúdia, celebrada en el Zafiro Palace Alcúdia. La jornada ha reunido a representantes de las administraciones públicas, de la comunidad científica y de los sectores portuario y hotelero. El objetivo ha sido presentar un marco de colaboración para estudiar de manera coordinada los cambios que experimenta la bahía y valorar posibles respuestas desde los ámbitos ambiental, territorial, económico, turístico y social.
El protocolo prevé la creación de un grupo técnico de trabajo para analizar las causas de problemas como la pérdida de arena, las inundaciones y la erosión del litoral, estudiar posibles soluciones y plantear una planificación a medio y largo plazo.
El papel de los tres municipios
Linares ha participado, junto con los alcaldes de Muro, Miquel Porquer, y Santa Margalida, Martí Àngel Torres, en la Mesa de Diálogo Municipal «La Voz del Territorio».
Este espacio ha permitido poner en común las problemáticas y los proyectos identificados por cada ayuntamiento, así como el papel que pueden tener los municipios en una estrategia para el conjunto de la bahía.

Durante su intervención, la alcaldesa de Alcúdia ha defendido que cualquier decisión debe partir de un conocimiento científico de toda la zona, sin dar por sentadas las causas de los problemas ni las soluciones.
«No queremos partir de una causa que nosotros ya hayamos decidido. Queremos que sean los estudios y los criterios científicos los que nos ayuden a entender qué está pasando», ha señalado.
Linares ha recordado que el litoral presenta situaciones diferentes, con puntos donde se acumula arena y otros donde se pierde. Por ello, considera necesario estudiar qué factores intervienen en estos fenómenos y cómo se relacionan entre sí.
«Primero tenemos que saber qué está pasando y por qué está pasando», ha resumido.
Una visión de toda la bahía
La alcaldesa ha remarcado que, una vez identificadas las causas, habrá que estudiar las alternativas, su viabilidad técnica y ambiental y los efectos que podrían tener sobre otras zonas.
En este sentido, ha defendido que los proyectos municipales también deben valorarse por su posible incidencia sobre el conjunto de la bahía. «El mar no entiende de términos municipales», ha afirmado Linares, que ha insistido en la coordinación entre Alcúdia, Muro y Santa Margalida.
«No podemos mirar solo qué nos conviene a Alcúdia, a Muro o a Santa Margalida. Tenemos que saber también qué consecuencias puede tener una determinada medida sobre el resto de la bahía», ha señalado.

Linares ha sintetizado el proceso en cuatro pasos: conocer qué ocurre, analizar las alternativas, coordinar las decisiones y, finalmente, definir las soluciones más adecuadas.
«Ahora necesitamos que la ciencia nos ayude a convertir estas preguntas en respuestas. Y después, entre todos, tendremos que ser capaces de convertir estas respuestas en soluciones que sean posibles y beneficiosas para el conjunto de la bahía», ha concluido.






