La Policía Local de Llucmajor ha intensificado durante los meses de verano las actuaciones de vigilancia y control frente a la venta ambulante realizada sin la correspondiente licencia o autorización municipal, especialmente en s’Arenal y Cala Pi.
Como resultado de estas actuaciones, los agentes han intervenido diverso material y productos destinados a su comercialización sin autorización, levantando las correspondientes actas y llevando a cabo las actuaciones administrativas previstas en la normativa aplicable.
En concreto, la Policía Local ha intervenido 1.251 gafas de sol, 133 portavasos, 6 sombrillas, 80 litros de sangría, 30 botellas de alcohol, 20 pareos, 269 gorras y 4 sillas de plástico.
Entre el material retirado se encontraban productos perecederos cuya comercialización fuera de los canales y condiciones legalmente establecidos puede suponer un riesgo para la seguridad alimentaria. Una vez realizadas las comprobaciones y actuaciones correspondientes, la totalidad de los productos perecederos intervenidos ha sido destruida, de acuerdo con los procedimientos establecidos.
La alcaldesa de Llucmajor, Xisca Lascolas, ha destacado que «estas actuaciones tienen como objetivo garantizar el cumplimiento de la normativa municipal, proteger a los consumidores y preservar las condiciones de seguridad, salubridad e higiene en la comercialización de productos». Lascolas ha añadido que estos controles permiten también «evitar situaciones de competencia desleal respecto a los comercios y actividades que trabajan de manera legal y cuentan con las correspondientes autorizaciones».
Por su parte, el regidor de Policía, Jaume Garau, ha recordado que «la venta ambulante requiere disponer de la correspondiente autorización municipal y cumplir las condiciones establecidas para cada tipo de producto y actividad». En este sentido, ha señalado que «el incumplimiento de estos requisitos puede dar lugar a la intervención de los productos y a la tramitación de los correspondientes expedientes administrativos».
El jefe de la Policía Local de Llucmajor, Sergi Torrandell, ha explicado que «estas actuaciones forman parte de las labores ordinarias de prevención, vigilancia y control que desarrolla la Policía Local y que se refuerzan durante la temporada estival en aquellos puntos donde se detecta una mayor actividad comercial no autorizada».
La Policía Local continuará desarrollando estas actuaciones para garantizar el cumplimiento de las ordenanzas municipales y de la normativa vigente, compatibilizando la actividad comercial y turística con la seguridad, la convivencia y la protección de los derechos de consumidores y comerciantes.







