La expansión de las viviendas turísticas está cada vez más asociada al encarecimiento del alquiler y a las dificultades para acceder a una vivienda habitual. Así lo considera el 79,3% de los españoles, según el último estudio Turismo y Gastronomía elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
El dato cobra especial relevancia en territorios como Mallorca y Balears, donde el impacto del alquiler vacacional sobre el mercado residencial se ha convertido en uno de los principales debates sociales y políticos de los últimos años.
La encuesta, realizada a 6.029 personas, revela que casi ocho de cada diez ciudadanos están «muy de acuerdo» o «de acuerdo» con que las viviendas turísticas provocan una subida de los precios del alquiler y dificultan el acceso a una residencia habitual.
Además, un 76,7% considera que este tipo de alojamiento genera con frecuencia conflictos entre turistas y vecinos residentes.
El cambio climático amenaza al turismo mediterráneo
El estudio del CIS también analiza la percepción ciudadana sobre los efectos del cambio climático en el turismo. Un 82,5% de los encuestados considera que tendrá consecuencias negativas sobre el sector, mientras que únicamente un 10,5% cree que sus efectos serán positivos.
El 79,2% está muy o bastante de acuerdo con que el aumento de las temperaturas puede provocar una reducción de turistas en la costa mediterránea durante los meses de verano. En paralelo, un 90,9% cree que el norte de España podría beneficiarse de un incremento de visitantes durante la temporada estival.
Esta posible transformación de los flujos turísticos afecta especialmente a destinos como Baleares, tradicionalmente ligados a un modelo basado en el turismo de sol y playa.
De hecho, el 80,6% considera que el cambio climático tendrá efectos sobre el turismo durante la próxima década y, dentro de este grupo, un 66,4% prevé consecuencias negativas.
Los hoteles siguen siendo la primera opción
En cuanto a la forma de viajar, los hoteles y apartahoteles continúan siendo el alojamiento preferido por los españoles. El 46,9% asegura elegir habitualmente este tipo de establecimientos, frente al 14% que opta por viviendas de alquiler o apartamentos turísticos y el 12,6% que se aloja en casas de familiares o amigos.
Respecto a la duración de las vacaciones, el 31,4% suele viajar entre una y dos semanas, mientras que un 28,8% se marcha una semana. Otro 19,4% disfruta de periodos superiores a dos semanas.
Los destinos costeros siguen dominando las preferencias. Un 38,2% se decanta por pueblos situados en la costa o próximos al litoral, mientras que el 25,8% prefiere ciudades costeras y el 21,4% opta por pueblos de montaña o del interior.
El sol y playa mantiene su liderazgo
El turismo de sol y playa continúa siendo el modelo vacacional preferido por los españoles, con un 38,8% de las respuestas. Le siguen el turismo cultural, elegido por el 20,8%, y las vacaciones vinculadas al contacto con la naturaleza, con un 16,3%.
La encuesta también analiza el gasto en restauración. Casi la mitad de los encuestados, un 48,8%, afirma gastar entre 15 y 30 euros cada vez que acude a un restaurante, mientras que un 29% desembolsa entre 31 y 50 euros.
En cuanto a la frecuencia, un 32,2% acude a restaurantes dos o tres veces al mes y un 31,1% lo hace más de tres veces mensuales.
Los resultados del CIS dibujan así un escenario en el que el turismo sigue siendo una parte central de los hábitos y preferencias de los españoles, pero en el que crece al mismo tiempo la preocupación por sus efectos sobre la vivienda, la convivencia y el equilibrio territorial.







