Unas 3.000 personas, según datos de la Policía Nacional, se han manifestado este sábado en Palma para reclamar medidas que garanticen el acceso a la vivienda y protestar contra el encarecimiento de los alquileres y los desahucios. La movilización se ha celebrado apenas un día después de que el Congreso de los Diputados rechazara los dos decretos en materia de vivienda aprobados por el Gobierno. La marcha ha arrancado poco antes de las 12.30 horas desde la plaza de España, donde desde hace varios días permanece instalada una acampada vinculada a las protestas por la vivienda.
La convocatoria ha partido del Sindicat de Llogateres de Mallorca, el Sindicat d’Habitatge de Palma y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), organizaciones que reclaman, entre otras medidas, una reducción de los precios del alquiler, contratos indefinidos, el fin de los desahucios y la expropiación de viviendas a fondos especulativos.
La huelga general, siguiente objetivo
La movilización se ha desarrollado con la mirada puesta en un posible nuevo escenario de protestas. Los colectivos convocantes plantean avanzar hacia una huelga general por la vivienda y han llamado a sindicatos laborales, comités de empresa, asociaciones vecinales, centros educativos y colectivos universitarios a incorporarse a las movilizaciones.
La protesta de Palma forma parte de una jornada de movilizaciones desarrollada este sábado en numerosas ciudades españolas después de que el Congreso tumbara el viernes los dos decretos aprobados por el Ejecutivo. Las convocatorias estatales han situado igualmente la huelga general como uno de los próximos pasos del movimiento por la vivienda.
El rechazo parlamentario de los decretos ha elevado además la tensión política en torno a la vivienda y ha llevado al Gobierno a abrir un periodo de reflexión sobre las consecuencias de la derrota sufrida en el Congreso.
Una semana de movilizaciones
Las protestas se han intensificado durante los últimos días a raíz del desahucio en Madrid de Maricarmen Abascal, de 87 años, un caso que se convirtió en símbolo de las movilizaciones y provocó concentraciones en diferentes puntos de España.
Palma ya había vivido el pasado lunes una primera respuesta. Alrededor de 500 personas se concentraron en la plaza de Cort bajo el lema «Ni una Maricarmen más» para mostrar su apoyo a la mujer y reclamar medidas para garantizar el derecho a la vivienda.
Paralelamente, en la plaza de España comenzó una acampada que se ha mantenido durante toda la semana. Los participantes acordaron prolongarla mientras debatían nuevas acciones y expresaban su rechazo a unas medidas gubernamentales que consideraban insuficientes.
La acampada continúa en plaza de España
La manifestación de este sábado ha partido precisamente del lugar en el que continúa instalada esa acampada, convertida durante los últimos días en uno de los puntos de referencia de las reivindicaciones por la vivienda en Palma.
Los colectivos convocantes sostienen que el rechazo de los decretos en el Congreso no pone fin a las protestas y defienden mantener la presión en la calle. El objetivo, aseguran, va más allá de las medidas concretas que se votaron este viernes: reclaman cambios estructurales ante el aumento del precio de los alquileres, las dificultades para acceder a una vivienda asequible y los desahucios.
La movilización de Palma se integra así en una protesta de ámbito estatal que pretende mantener abierta la reivindicación por el acceso a la vivienda y que ya sitúa la huelga general como uno de sus posibles próximos pasos.
Armengol y la plana mayor del PSIB-PSOE, presentes
Entre los asistentes a la manifestación se encontraba también una amplia representación del PSIB-PSOE, encabezada por la presidenta del Congreso de los Diputados y expresidenta del Govern, Francina Armengol. A la protesta se ha sumado igualmente Rosario Sánchez, vicesecretaria general de los socialistas baleares, candidata del PSIB-PSOE a la presidencia del Govern en las próximas elecciones autonómicas y actual secretaria de Estado de Turismo. La presencia de dirigentes socialistas se produce después de que el partido haya criticado duramente el rechazo en el Congreso de los dos decretos de vivienda y haya defendido especialmente su importancia para Balears.







