Palma se ha convertido en la cuarta ciudad más congestionada de España, únicamente por detrás de Madrid, Barcelona y Valencia. Así lo destaca el PSIB-PSOE para cargar contra la política de movilidad del presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, a quien acusa de haber incumplido su promesa de «desembossar» la isla. Según los datos del informe de 2025 de TomTom aportados por los socialistas, Palma registra una congestión media del 37,1%, un porcentaje que ha aumentado 1,5 puntos respecto a 2024. Los conductores de la capital balear pasarían cada año el equivalente a casi tres días atrapados en el interior de sus vehículos a causa de los atascos.
El conseller del Grupo Socialista y secretario de Movilidad del PSIB-PSOE, Jaume Mateu, considera estos datos la constatación del «fracaso» del modelo impulsado durante los tres años de gobierno de PP y Vox en el Consell.
«Prometió que desembosaría Mallorca, que cambiaría la movilidad y que pondría orden en el tráfico. Tres años después, Palma está más atascada, los conductores pierden más tiempo y no hay ningún resultado que avale su relato», sostiene Mateu, que sentencia que «el desembossament era solo un eslogan».
El PSIB enumera los proyectos pendientes
Los socialistas reprochan a Galmés que su política haya estado centrada en la ampliación de carriles mientras, según denuncian, se han dejado de lado medidas dirigidas a fomentar el transporte público y otras alternativas al vehículo privado.
Mateu pone sobre la mesa varios proyectos pendientes. Asegura que no se han ejecutado los 26 viales cívicos anunciados, que no se han desplegado las actuaciones por valor de 164 millones de euros destinadas a mejorar los accesos a Palma y que continúa bloqueado el Plan de Aparcamientos Disuasorios.
A ello suma la falta de aprobación de la ley para limitar la entrada de vehículos en Mallorca. El PSIB critica que PP y Vox no hayan impulsado durante el verano la tramitación parlamentaria de la norma y considera que esta circunstancia hace «casi imposible» que pueda estar operativa el próximo verano, tal y como Galmés había planteado.
Mateu también introduce en sus críticas la reducción de frecuencias de los trenes de SFM durante agosto, una decisión que, según recuerda, ha provocado quejas entre usuarios y diferentes colectivos.
Palma, detrás de Madrid, Barcelona y Valencia
El PSIB pone especial énfasis en la comparación con las tres ciudades que superan a Palma en congestión. Los socialistas recuerdan que la capital balear cuenta con una población muy inferior: aproximadamente una octava parte de los habitantes de Madrid, una cuarta parte de los de Barcelona y la mitad de los residentes censados en Valencia, tomando como referencia el padrón de enero de 2025.
Para Mateu, Mallorca necesita apostar por «mejorar de verdad el transporte público, impulsar alternativas al coche y planificar con rigor», con una estrategia que vaya más allá de «asfaltar y hacer rotondas».
«No hay proyecto, no hay planificación y no hay liderazgo», sentencia el dirigente socialista, que considera que los datos de Palma son el reflejo de un modelo de movilidad «agotado» y reclama un cambio de rumbo en las políticas del Consell.






