La Policía Local de Palma ha detenido a un hombre de 28 años acusado de amenazar y perseguir con un cuchillo al propietario de un restaurante después de protagonizar un incidente en el mismo establecimiento el día anterior, cuando presuntamente se negó a pagar lo que había consumido.
Los hechos se produjeron sobre las 18.00 horas del pasado 4 de agosto en la calle Arabí. Varias patrullas se desplazaron hasta la zona después de recibir el aviso de una agresión.
A su llegada, los agentes localizaron en la calle de la Confraria de Sant Miquel, a unos 15 metros del restaurante, un cuchillo plegable con una hoja de aproximadamente diez centímetros.
Varios testigos indicaron a los policías la dirección en la que había escapado el sospechoso. Agentes de la Unidad de Intervención Inmediata (UII) siguieron sus pasos hasta otro establecimiento cercano.
Los trabajadores explicaron que un joven en un evidente estado de alteración había entrado en el local y se había encerrado en el baño. Los policías accedieron al interior y encontraron al sospechoso llorando y lavándose la cara.
Mientras una parte del dispositivo permanecía con el joven, otros agentes regresaron al restaurante para reconstruir lo sucedido y recoger el testimonio de sus responsables.
Regresa tras negarse a pagar
Según explicaron los propietarios, el sospechoso había acudido al restaurante el día anterior. Tras consumir en el establecimiento, presuntamente se negó a pagar la cuenta y acabó siendo expulsado del local entre insultos.
Un día después regresó y exigió hablar con el propietario que lo había echado. La copropietaria salió con él a la calle para evitar que el enfrentamiento molestara al resto de clientes.
Según la denuncia, el joven comenzó entonces a insultarla y acabó propinándole un empujón. Su pareja, también propietario del restaurante, salió al exterior e intervino para conseguir alejarlo del lugar. El incidente, sin embargo, no terminó ahí. Cuando el propietario regresaba al restaurante se percató de que el joven lo perseguía armado con un cuchillo.
Ante la amenaza, utilizó una bolsa que llevaba consigo a modo de escudo para tratar de protegerse. La llegada de las patrullas policiales resultó determinante: al escuchar las sirenas, la víctima aprovechó un momento de distracción para sujetar los brazos del sospechoso e impedir que pudiera utilizar el arma. El joven arrojó entonces el cuchillo al suelo y emprendió la huida. El propietario colocó el pie sobre el arma para evitar que pudiera recuperarla.
Poco después, los agentes localizaron al sospechoso escondido en el baño del establecimiento cercano y procedieron a su detención como presunto autor de un delito de amenazas. La Policía Local de Palma instruyó las correspondientes diligencias y posteriormente entregó al detenido a la Policía Nacional.






