El Ajuntament de Palma ha dado a conocer este viernes la propuesta ganadora del concurso de anteproyectos para transformar el edificio de GESA y su entorno en un gran complejo cultural y de innovación abierto a la ciudad. El proyecto seleccionado lleva la firma del prestigioso estudio de arquitectura Cruz y Ortiz y apuesta por rehabilitar el inmueble, ampliar considerablemente los espacios verdes y crear nuevos equipamientos públicos junto al frente marítimo.
El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, ha presentado la propuesta acompañado por los arquitectos responsables del proyecto, así como por el conseller de Cultura, Turismo y Deportes, Jaume Bauzá; el primer teniente de alcalde, Javier Bonet; el regidor de Urbanisme, Habitatge i Projectes Estratègics, Óscar Fidalgo, y la regidora de Infraestructures, Accessibilitat i Polígons Industrials, Belén Soto.
Martínez ha destacado la capacidad del estudio ganador para interpretar “las características y necesidades de un ámbito tan singular como es el frente marítimo de Palma” y ha recordado que la actuación ha sido posible después de que Cort adquiriera el edificio de GESA y los dos solares anexos.
El objetivo, ha explicado, es recuperar un enclave que llevaba años abandonado y convertirlo en uno de los proyectos estratégicos de la transformación de Palma. “Palma no podía seguir permitiéndose perder la oportunidad que representa este enclave único en nuestra bahía”, ha señalado el alcalde.
Cultura, innovación y nuevos servicios públicos
El antiguo edificio de GESA tendrá un papel protagonista dentro del Palma Culture and Innovation Bay, el gran distrito que el Ayuntamiento quiere impulsar alrededor de ámbitos como la innovación, la economía azul, la cultura, la sostenibilidad, la investigación y la atracción de talento.
El complejo albergará la sede principal del Palma Culture and Innovation Bay, además del Instituto Municipal de las Artes, el Centro Cultural de Arte y Creación, la Biblioteca Central, una ludoteca y mediateca, incubadoras empresariales y alojamiento temporal para emprendedores e investigadores.
También están previstos una Oficina de Atención a la Ciudadanía, el Centro de Interpretación de la Energía, un auditorio, aparcamientos y diferentes servicios y espacios multiusos.
Según Martínez, el proyecto va mucho más allá de rehabilitar el inmueble y pretende abordar de manera integral la ordenación de todo su entorno para convertirlo en “una pieza activa dentro de una nueva estrategia de ciudad”.
Dos grandes plataformas verdes frente al mar
El arquitecto Antonio Cruz ha sido el encargado de explicar las principales características de la propuesta seleccionada. La intervención se realizará respetando los valores patrimoniales del edificio de GESA y siguiendo un criterio de mínima edificación.
Uno de los elementos más destacados será la ampliación de las zonas verdes mediante dos grandes plataformas. La primera estará situada a la altura de la calle Joan Maragall y la segunda, en una cota inferior, al nivel del Passeig Marítim. Ambas quedarán conectadas entre sí.
La actuación busca de esta manera mejorar la relación entre la ciudad y el litoral y generar un gran espacio público alrededor del emblemático edificio.

Un nuevo edificio cultural junto a GESA
La propuesta contempla también levantar un nuevo edificio en el extremo oeste del ámbito, concebido como una prolongación contemporánea de GESA.
Será un volumen ligero y acristalado destinado principalmente al programa cultural y albergará espacios pertenecientes al Centro Cultural de Arte y Creación.
Entre el nuevo inmueble y el edificio de GESA se generará un gran espacio público que funcionará como elemento vertebrador de toda la actuación, articulado mediante una pérgola ajardinada que combinará vegetación y captación de energía fotovoltaica.
Sostenibilidad y vegetación mediterránea
La sostenibilidad será otro de los ejes del futuro complejo. El proyecto incorpora sistemas fotovoltaicos, energía geotérmica, medidas avanzadas de eficiencia energética y soluciones destinadas a reducir el consumo de recursos.
El tratamiento paisajístico apostará por vegetación mediterránea y especies autóctonas adaptadas al clima de Mallorca, con bajos requerimientos de agua y una elevada resistencia a las condiciones climáticas.
En la zona más próxima al Passeig Marítim se plantea un paisaje más naturalizado e inspirado en la vegetación mediterránea propia de la isla.
El alcalde ha defendido que la actuación permitirá “volver a conectar la ciudad con su frente marítimo” y contribuirá a posicionar Palma “como referente mediterráneo en innovación, cultura y sostenibilidad”.







