Antes de las vacaciones de verano, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convertido el tradicional balance del curso político en una firme defensa de su esposa, Begoña Gómez, y de su hermano, David Sánchez, ambos investigados en distintos procedimientos judiciales. El jefe del Ejecutivo ha calificado estas causas de «políticas» y ha reivindicado la trayectoria profesional y la «integridad» de ambos. Durante la comparecencia celebrada este martes en el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha dedicado buena parte de sus respuestas a rechazar las investigaciones judiciales que afectan a su entorno familiar y a denunciar, una vez más, lo que considera una estrategia para desgastar al Gobierno.
«Evidentemente Begoña Gómez es mi mujer y David Sánchez es mi hermano, pero son Begoña Gómez y David Sánchez, dos personas que durante toda su vida lo que han hecho ha sido trabajar y formarse», ha afirmado.
El presidente ha defendido especialmente la trayectoria de su hermano, del que ha destacado su formación académica como licenciado en Económicas por ICADE y en Composición y Dirección de Orquesta por la Universidad de San Petersburgo, además de su dominio de varios idiomas.
Reivindica la carrera profesional de Begoña Gómez
Sánchez también ha salido en defensa de su esposa, asegurando que desarrolló una carrera profesional propia mucho antes de que él llegara a la Presidencia del Gobierno. Según ha explicado, Begoña Gómez abandonó la empresa que dirigía en 2018 para evitar cualquier posible conflicto de intereses tras su llegada a La Moncloa. «Renunció a su empresa. Y lo hizo para evitar cualquier conflicto de interés y cualquier tipo de problema que pudiera surgir, aunque fuera artificial e intencionado», ha señalado.
Asimismo, ha recordado que su esposa ya colaboraba con la Universidad Complutense antes de que él fuera secretario general del PSOE y ha lamentado que se intente reducir su figura únicamente a su condición de esposa del presidente. «Era una profesional antes de que yo la conociera», ha insistido, denunciando que determinadas estrategias buscan «deshumanizar» a personas con una trayectoria profesional consolidada.
Nuestra coherencia y sensatez son ejemplo y fuente de inspiración para millones de personas en todo el mundo.
Queda un año para culminar esta legislatura y seguir demostrando que España puede crecer, proteger y avanzar sin dejar a nadie atrás.
Somos el Gobierno de la gente. pic.twitter.com/Jd0JKelTo6
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) July 28, 2026
El jefe del Ejecutivo ha planteado además una reflexión sobre el impacto que tiene el acceso a la Presidencia del Gobierno en la vida laboral de la pareja del presidente. «La pregunta que nos tenemos que hacer es si la pareja de un presidente o presidenta del Gobierno tiene que renunciar a su carrera profesional. ¿Esa es la España que queremos?», ha cuestionado.
Acusa al PP y Vox de impulsar «causas políticas»
Preguntado por las recientes declaraciones del ministro de Transportes, Óscar López, sobre la existencia de intentos de «derribar al Gobierno por métodos no democráticos», Sánchez ha defendido que los procedimientos judiciales contra su esposa y su hermano responden a una intencionalidad política.
El presidente ha recordado que la Fiscalía no solicitó el archivo de ambas causas y ha subrayado que, en el caso de Begoña Gómez, la Abogacía del Estado ni siquiera fue requerida pese a investigarse un supuesto delito relacionado con la Administración. A partir de ahí, ha dirigido sus críticas contra las acusaciones populares ejercidas por PP y Vox.
«¿Las acusaciones populares no están impulsando una causa política? Yo creo que eso no es una opinión, eso es un hecho», ha afirmado. En este sentido, ha acusado a ambos partidos de utilizar esta figura procesal con fines políticos y ha criticado que su principal propuesta sea endurecer las penas de prisión en este tipo de procedimientos.
Con estas declaraciones, Pedro Sánchez ha aprovechado el balance del curso político para cerrar filas en torno a su entorno familiar y reiterar su denuncia de que existe una estrategia política y judicial dirigida a erosionar a su Gobierno antes del paréntesis estival.





