La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) abre una nueva fase en su pulso contra el Estatuto Marco y trasladará ahora la presión al Congreso de los Diputados. La organización sindical ha anunciado este martes que iniciará una nueva ronda de contactos con los partidos políticos para tratar de conseguir que se presente una enmienda a la totalidad que fuerce la devolución del proyecto al Ministerio de Sanidad.
La decisión llega después de que el Gobierno haya optado por llevar la reforma del Estatuto Marco a su tramitación parlamentaria, circunstancia que, según CESM, obliga a replantear la estrategia desarrollada durante los últimos meses. El sindicato advierte, además, de que el conflicto médico no ha terminado y mantendrá las movilizaciones hasta conseguir una «negociación real» que incorpore las principales demandas del colectivo.
CESM pretende dirigirse especialmente a aquellos partidos que durante los primeros contactos ya expresaron sus reticencias o rechazo a la norma para solicitarles que promuevan su devolución al Ejecutivo.
Las reivindicaciones de los médicos
Entre las principales exigencias de la organización se encuentra la creación de un ámbito específico de negociación para los médicos, además de establecer una jornada ordinaria real de 35 horas semanales y reconocer y compensar los excesos de jornada.
CESM reclama igualmente una reforma integral del sistema de guardias, una clasificación profesional que responda al nivel de formación y responsabilidad de los facultativos y un modelo de jubilación adaptado a las particularidades de la profesión médica.
La estrategia sindical no se limitará al Congreso. La Confederación pretende reforzar también su actuación en el ámbito europeo a través de la Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS), donde estudiará posibles vías jurídicas e institucionales.
Paralelamente, buscará que las comunidades autónomas adopten resoluciones y compromisos relacionados con las reivindicaciones del colectivo y recurrirá a los tribunales cuando considere que determinados aspectos del Estatuto Marco puedan vulnerar la legislación española o europea.
Un observatorio para analizar la falta de médicos
La organización médica también ha advertido del déficit de profesionales existente en España, que atribuye en buena medida a unas condiciones laborales que favorecen la marcha de facultativos, dificultan la cobertura de determinadas plazas y aumentan la carga de trabajo de quienes permanecen en el Sistema Nacional de Salud.
Ante esta situación, CESM quiere impulsar un Observatorio de la Profesión Médica que permita recopilar datos sobre la realidad laboral de los facultativos y evaluar el estado de la sanidad pública con el objetivo de preservar su calidad y garantizar su sostenibilidad futura.
La huelga continúa
CESM apuesta igualmente por preservar la unidad de acción de las organizaciones que integran el Comité de Huelga y descarta modificar la fórmula que ha permitido coordinar las movilizaciones desarrolladas hasta ahora.
«Queremos seguir trabajando en ese mismo Comité, con las organizaciones que actualmente lo integran y manteniendo la unidad de acción», ha señalado el secretario general de CESM, Víctor Pedrera, quien ha defendido que no es necesario cambiar el instrumento utilizado durante los últimos meses para afrontar esta nueva etapa.
La Confederación precisa que su estrategia no pasa exclusivamente por convocar paros, sino por mantener la presión sobre los diferentes actores con capacidad de decisión, especialmente ahora sobre los grupos parlamentarios.
CESM insiste así en que la llegada del Estatuto Marco al Parlamento no supone el final del conflicto. En el contexto de la huelga indefinida convocada, el Comité de Huelga decidirá por unanimidad sus próximas acciones.
La organización sostiene que una norma que condicionará el futuro laboral de casi 200.000 facultativos no puede aprobarse sin el respaldo de los médicos y de sus representantes.
CESM llevará su Comité Ejecutivo a Ceuta
Durante la comparecencia, CESM también ha abordado la situación sanitaria de Ceuta, donde considera que la crisis migratoria registrada desde julio ha agravado la presión sobre unos centros sanitarios que ya soportaban una elevada carga asistencial.
Como muestra de apoyo a los profesionales, la Confederación celebrará su próxima reunión del Comité Ejecutivo el 23 de octubre en Ceuta, donde pretende conocer directamente las condiciones asistenciales y laborales de los facultativos.
CESM reivindica que los médicos que trabajan en la ciudad autónoma deben disponer de las mismas condiciones laborales dignas que el resto de profesionales del Sistema Nacional de Salud y reclama que sus problemas sean tratados «con la misma seriedad y responsabilidad».





