Endesa, a través de su filial de redes e-Distribución, ha puesto en marcha una nueva campaña de revisiones preventivas de las líneas eléctricas de media tensión situadas en zonas con presencia de masa forestal y en entornos singulares de las Illes Balears, como actuación previa al inicio de la temporada estival. El objetivo es anticipar posibles puntos de mejora en la infraestructura eléctrica, reducir el riesgo de incendios forestales y garantizar el buen funcionamiento de la red en un periodo especialmente sensible.
Las inspecciones se llevan a cabo mediante vuelos con helicóptero equipado con cámara termográfica y, en algunos casos, con cámara de alta definición. La termografía es una tecnología que permite detectar la radiación infrarroja e identificar sobrecalentamientos o anomalías no visibles a simple vista, los llamados «puntos calientes», lo que facilita intervenir de manera preventiva antes de que estas incidencias puedan derivar en averías o situaciones de riesgo.
La campaña prevé la revisión de 1.015 kilómetros de líneas eléctricas aéreas con una inversión total de 209.672 euros. Los vuelos se han realizado en Mallorca, Menorca e Ibiza, e incluyen diversos ámbitos considerados zonas emblemáticas o con elevado valor natural, como los entornos de Formentor, Valldemossa, Orient, Esporles, Galilea o Formentor en Mallorca; Parque natural de s’Albufera des Grau, zonas rurales de Mercadal, Alaior y Ciutadella en Menorca; y Portinatx, Sant Antoni o Santa Eulària en Ibiza, entre otros.
Esta actuación se enmarca en el mantenimiento preventivo y predictivo que Endesa, a través de su filial de redes, desarrolla de manera recurrente en las Islas Baleares. La información obtenida durante las inspecciones permite planificar actuaciones sobre el terreno cuando se detectan puntos de mejora, reforzando así la seguridad de la infraestructura y la resiliencia de la red eléctrica.
Con esta campaña, Endesa reafirma su compromiso con la prevención de incendios, la protección de los entornos forestales y la mejora continua de la calidad y la continuidad del suministro eléctrico, especialmente en los meses previos al verano, cuando las condiciones ambientales hacen imprescindible reforzar las actuaciones de vigilancia y anticipación.






