La Policía Nacional ha detenido en Palma a un hombre como presunto autor de un delito contra los derechos de los trabajadores, después de una investigación que habría destapado las condiciones laborales de varios empleados en situación administrativa irregular en establecimientos vinculados al arrestado. La investigación ha sido desarrollada por agentes del Grupo IV de la UCRIF de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras y tiene su origen en una inspección realizada durante el verano de 2025.
En aquella ocasión, durante uno de los controles rutinarios destinados a comprobar la situación documental de los trabajadores y la actividad desarrollada en los establecimientos, los agentes localizaron en un restaurante a un empleado que se encontraba en situación irregular.
A raíz de aquellos hechos, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Baleares impuso una sanción de 10.000 euros.
Reincidencia un año después
Sin embargo, este verano los investigadores volvieron a detectar trabajadores en situación irregular en el mismo establecimiento. En concreto, fueron localizadas otras dos personas que se encontraban en esta situación.
Además, coincidiendo con la apertura de otro negocio perteneciente al mismo empresario, los agentes detectaron a un tercer trabajador en situación irregular en el nuevo establecimiento.
La investigación permitió conocer también las condiciones en las que presuntamente desarrollaban su actividad los empleados. Según ha informado la Policía Nacional, estas condiciones se encontraban al margen de un contrato de trabajo y vulneraban la legislación laboral en aspectos como la duración de las jornadas, los días de descanso, las vacaciones y los salarios.
Jornadas de 12 horas y sin vacaciones
Los trabajadores explicaron a los investigadores que realizaban jornadas laborales de hasta 12 horas diarias, en algunas ocasiones durante la noche. Asimismo, señalaron que descansaban un día a la semana cuando podían y que nunca habían disfrutado de vacaciones.
A estas condiciones se sumaba la remuneración. Según sus testimonios, el salario ofrecido apenas alcanzaba los 1.000 euros, unas condiciones que aceptaban debido a su necesidad de obtener ingresos para contribuir a la economía de sus familias en sus países de origen.
Ante los indicios recabados durante la investigación y después de constatarse nuevamente la presencia de trabajadores en situación irregular en negocios vinculados al mismo empresario, los agentes procedieron a su detención como presunto autor de un delito contra los derechos de los trabajadores.





