La Policía Local de Palma ha llevado a cabo durante la última semana una intensa campaña de vigilancia contra la venta ambulante no autorizada en las playas de Palma, con especial énfasis en la comercialización ilegal de bebidas. Entre el 10 y el 16 de agosto, los agentes del SETUR levantaron un total de 35 actas por esta práctica.
Los operativos se han centrado en combatir la oferta irregular de bebidas alcohólicas en la vía pública y en la zona de arena, incluyendo la venta de botellas, latas y combinados de licores ya preparados. Los agentes desplegados, tanto de paisano como uniformados, interceptaron y denunciaron a los vendedores, decomisando cerca de 200 envases y varias garrafas de cinco litros llenas de sangría o mojitos destinados a la venta directa. Toda esta mercancía fue retirada para su posterior destrucción, evitando así su consumo.
Desde la dirección policial se hace hincapié en el extremo peligro que supone para los usuarios la adquisición e ingesta de estos combinados alcohólicos. Estas mezclas se preparan, almacenan y comercializan a pie de calle, sin cumplir ningún tipo de registro, control o normativa sanitaria. La falta de cadena de frío y la manipulación irregular de los ingredientes (fruta, hielo y licores de dudosa procedencia) convierten a estas bebidas, como las halladas en grandes garrafas de plástico, en un grave riesgo para la salud pública, aumentando de forma exponencial las probabilidades de sufrir intoxicaciones alimentarias y etílicas.
La Policía Local de Palma continuará con los controles preventivos en las playas de Palma de forma ininterrumpida durante lo que resta de temporada estival, con el fin de garantizar la salubridad del entorno turístico y combatir la competencia desleal hacia los establecimientos del sector de la restauración que sí cumplen la Ordenanza municipal y los protocolos de higiene establecidos






